MINNEAPOLIS: Contra el terror de Trump

19/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manifestantes contra las políticas de Trump. Imagen. Web.
Minneapolis se ha transformado en un escenario de guerra interna mientras el gobierno de Donald Trump desata una ofensiva represiva sin precedentes contra la ciudad estadounidense que simboliza la resistencia al autoritarismo. A días del asesinato de Renee Good, una ciudadana estadounidense muerta a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Casa Blanca intensifica su campaña de intimidación y fuerza bruta contra decenas de miles de residentes y manifestantes en Minnesota.

La Casa Blanca ha puesto en alerta a 1.500 soldados de la 11ª División Aerotransportada como posible refuerzo ante la extensión de protestas contra las redadas migratorias y la ocupación federal en Minneapolis, donde ya hay más de 3.000 agentes federales desplegados en medio de tensión, miedo y movilizaciones populares. Las autoridades republicanas no descartan invocar la Ley de Insurrección de 1807, una herramienta histórica para usar tropas en el interior del país.

La muerte de Renee Good —muerta por un agente de ICE en un operativo— detonó una ola de repudio que traspasó fronteras. Las imágenes que circulan desde la ciudad muestran a agentes vestidos como fuerzas de ocupación apuntando armas en barrios, deteniendo a familias, usando gases lacrimógenos contra civiles y revirtiendo la vida cotidiana en un clima de miedo constante. Manifestantes, residentes e incluso bebés han sido alcanzados por la violencia, lo que ha generado un rechazo masivo en el país.

El propio gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han advertido sobre el peligro de una escalada que convierta la ciudad en un campo de batalla y han denunciado la intromisión federal como un intento de imponer por la fuerza una agenda que ignora a la ciudadanía local.

Mientras tanto, las protestas no se limitan a Minneapolis: movimientos en todo el país —desde Tennessee hasta Nueva York— han salido a las calles contra las políticas migratorias de la administración Trump y la brutalidad con la que se ejecutan las redadas de ICE, generando un clima de conflictividad que desafía la narrativa oficial de “seguridad y orden”.

En Minneapolis, la resistencia no es solo protesta: es supervivencia. Las comunidades inmigrantes han desarrollado redes de solidaridad para afrontar el miedo, organizando recolectas de alimentos y apoyo mutuo cuando salir a la calle se ha convertido en un acto de riesgo calculado. La universidad local hasta ofrece clases virtuales para quienes temen ser detenidos por las redadas.

La ofensiva de Trump en Minnesota ya no es una operación migratoria: se ha transformado en un experimento de poder que amenaza con normalizar la militarización dentro de Estados Unidos. La resistencia popular, en cambio, ha dejado claro que la solidaridad se alza como respuesta al terror de Estado.