16/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Federico Sturzenegger y su esposa, María Josefina Rouillet. Imagen: X
El ajuste radical del Gobierno libertario termina donde empieza lo propio; mientras arrasa con empleos y áreas del Estado, en el corazón de la Administración Pública florece la adjudicación familiar millonaria.
Mientras la llamada “motosierra” que proclama el gobierno de Javier Milei continúa destruyendo programas públicos, cerrando organismos y dejando sin trabajo a miles de trabajadores, en la propia Cancillería la sierra se afloja para un caso muy particular, el de la esposa de uno de sus ministros más emblemáticos.
El ajuste que no corta en casa
En una escena de profundo contraste con la retórica oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto adjudicó un contrato directo por $114.044.133 al personal vinculado a una sociedad de la esposa del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, María Josefina Rouillet.
La adjudicación, formalizada a través de la Disposición 2026-06694033, se realizó bajo la figura de “Adjudicación Simple por Especialidad”, una herramienta que evita la competencia abierta entre oferentes y que, según críticos, se utilizó para blindar el trámite ante cualquier cuestionamiento. Desde Cancillería se justificó que la contratista sería “el único prestador” capaz de ofrecer cursos de inglés para el personal estatal.
Mientras otros pierden, unos pocos ganan
La decisión llega en pleno embate de la política económica libertaria, que según informes oficiales ha cercenado miles de puestos de trabajo y cerrado decenas de miles de empresas en apenas dos años. Un reciente informe revela que entre enero de 2024 y fines de 2025 se destruyeron 22.000 empresas y 290.602 empleos registrados, con el cierre de 30 firmas por día, afectando de manera más grave a sectores como la construcción y la industria manufacturera.
Ese mismo ajuste profundo, que en ámbitos oficiales se define como “ordenamiento del gasto público”, implicó la eliminación y transformación de decenas de organismos estatales, así como una caída real de la ejecución presupuestaria en áreas sensibles de gobierno, según análisis de centros de estudios.
¿Un recorte con excepciones propias?
En la vereda de enfrente, Sturzenegger —referente clave en la implementación de las políticas de recorte del Estado— aparece ahora bajo la lupa por potenciar un contrato limpio de licitación, aunque atravesado por un vínculo familiar directo. La adjudicación fue para proveer “cursos de capacitación en inglés” al propio Ministerio, un rubro que parece hoy gozar de un trato preferencial frente al resto de las áreas públicas afectadas por recortes.
Organismos de control, como la Oficina Anticorrupción (OA) y la Sindicato de Control de Gestión (SIGEN), fueron notificados de la situación, y desde la cartera explicaron que se recomendó la puesta en marcha de “un mecanismo adicional de transparencia”. Sin embargo, esa transparencia no evitó la adjudicación directa ni la percepción de un evidente conflicto de intereses.
El Gobierno que ajusta pero protege a sus propios
La adjudicación de un contrato millonario a un familiar directo de un ministro fuerte del Gobierno plantea, en medio de un ajuste profundo, una pregunta incómoda: ¿hasta dónde llega la motosierra cuando se trata de los vínculos más cercanos al poder?
Mientras miles de trabajadores pierden sus empleos y programas públicos sensibles quedan sin financiamiento, en pleno corazón del Estado el ajuste parece no aplicar con la misma severidad para todos.







