07/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Crisis financiera, el Gobierno salió a endeudarse de urgencia para llegar al viernes. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili. Imagen: Lenin Nolly/EFE.
El relato del “orden macroeconómico” volvió a chocar con la realidad: el Banco Central tuvo que salir a tomar deuda por USD 3.000 millones para que Luis Caputo pueda pagar un vencimiento inmediato. No fue una jugada estratégica ni una señal de fortaleza: fue una maniobra de emergencia para evitar el papelón del default.
La operación se cerró a contrarreloj mediante un REPO con seis bancos internacionales, a una tasa alta y nada patriótica: 7,4% anual, con plazo de apenas un año. A cambio de los dólares, el BCRA entregó bonos argentinos como garantía (Bonar 2035 y 2038), es decir, empeñó futuro para tapar un agujero presente.
El dinero tiene destino claro y urgente: pagar los USD 4.200 millones que vencen este viernes con bonistas privados. Sin ese préstamo, el Gobierno quedaba expuesto, sin dólares suficientes y con las reservas otra vez en la cornisa.
Deuda para pagar deuda: el círculo vicioso vuelve a girar
El Central, conducido por Santiago Bausili, intentó maquillar la maniobra hablando de “fuerte interés” del mercado y celebró que los bancos ofrecieran hasta USD 4.400 millones. Pero el dato duro es otro: Argentina tuvo que endeudarse caro y a corto plazo para cumplir con compromisos inmediatos, una postal conocida de crisis recurrentes.
Según los propios números oficiales, el Tesoro contaba con unos USD 1.800 millones en una cuenta del BCRA y había recibido USD 700 millones extra por la venta de activos estratégicos como las represas del Comahue. Ni así alcanzó. Faltaban dólares y hubo que salir a buscarlos desesperadamente.
Caputo paga hoy, el problema queda para mañana
El Gobierno festeja que “no caen las reservas”, pero el costo es evidente: más deuda, más intereses y más presión futura. La tasa del 7,4% surge de la SOFR estadounidense más 400 puntos básicos de sobrecargo, una señal clara de riesgo país alto y confianza limitada.
Ironías de la historia: los bonos que ahora se usan como garantía son parte de la reestructuración de deuda de 2020, aquella que buscó ordenar el desastre heredado de la gestión macrista… cuando el propio Caputo era el ministro que tomaba deuda a mansalva.
El mensaje real del mercado
Detrás de los comunicados optimistas, el mensaje es brutalmente simple:
Argentina no genera dólares suficientes
Necesita endeudarse para pagar vencimientos inmediatos
Compra tiempo a un costo cada vez más alto
El viernes se paga y se evita el incendio. Pero la cuenta queda abierta. Y una vez más, el ajuste, la deuda y la bicicleta financiera reemplazan al crecimiento real.
Conclusión: no fue una victoria financiera. Fue un salvataje exprés. El Gobierno llegó al viernes, pero lo hizo endeudándose otra vez y pateando el problema hacia adelante. Como tantas veces.






