OLIVOS CARNAVAL POLÍTICO: Milei, el “asador de los héroes” y el banquete en medio de la crisis

25/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El banquete de la vergüenza nacional. Imagen: Presidencia.

Javier Milei no deja pasar oportunidad para convertir cada gesto en espectáculo político. Esta vez el presidente volvió a colgar invitaciones a diputados y senadores a un asado en la histórica Quinta de Olivos después de la apertura de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa del Congreso Nacional, que será este domingo por la noche. La excusa oficial: “agradecer el trabajo realizado y alentar a avanzar con la agenda parlamentaria pendiente” tras las frenéticas sesiones extraordinarias que empujaron reformas clave. Pero, más allá de las palabras, el convite tiene aire de ritual de clanes y de reparto de lealtades en plena tormenta política.

La cena —más bien banquete ritual— se cocinará una vez que Milei concluya su discurso ante el Congreso, y la idea es que cada legislador violeta pague su propio plato, replicando la fórmula que ya se utilizó en previas reuniones de este estilo. Aunque los protagonistas de ese “pagá lo tuyo” son legisladores que marchan a la par del oficialismo, también no se descarta la presencia de figuras afines fuera de La Libertad Avanza, más allá de los nombres más cercanos al núcleo del poder.

¿Y quiénes están en la lista? Aunque las confirmaciones definitivas se sabrán más cerca del domingo, saben que están convocados la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y figuras centrales de la mesa política libertaria como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora Patricia Bullrich.

Este asado no es un hecho aislado en la biografía política reciente del Gobierno. La estrategia de Milei de convertir reuniones en Olivos en actos de reforzamiento de disciplina parlamentaria ya tiene antecedentes: en septiembre de 2024, el Presidente organizó un asado para los “87 héroes” que respaldaron su veto a la reforma jubilatoria, un evento donde cada invitado terminó pagando unos 20 mil pesos por su participación (una cifra que, en aquel momento de alta inflación, había generado un repudio social furioso).

Esa cena de 2024 no fue una simple comida: fue un símbolo de poder y de agradecimiento por el blindaje parlamentario en momentos de tensiones sociales y económicas, mientras jubilados y sectores populares protestaban afuera del Congreso por la caída de su actualización de haberes. Un asado que quedó en la memoria colectiva como la foto de la polémica y de la desconexión entre quienes toman decisiones y quienes sufren sus efectos.

Ahora, con Milei invitando de nuevo a su “equipo de héroes”, el ritual se repite en un contexto político que sigue siendo volátil. El Gobierno busca consolidar apoyos para su agenda de reformas —que incluye modificaciones laborales, tributarias, y hasta un borrador de nuevo Código Penal— justo cuando la oposición se reorganiza y presiona desde distintos sectores institucionales y sociales.

Que cada legislador vaya a pagar su cubierto después de la apertura de sesiones no es un detalle menor: es una foto simbólica de un poder que se “autofesteja” mientras ajusta cuentas con la economía real y con los reclamos populares. En Olivos, entre un corte de carne y otro, se seguirá escribiendo la historia de un oficialismo que utiliza hasta el asado como herramienta de cohesión, espectáculo y, por qué no, de gestión política en tiempos de lucha por mayorías y lealtades en el Congreso.