23/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Martin Menem. Imagen: Noticias Argentinas.
La Casa Rosada activó una estrategia de emergencia para evitar que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tenga que enfrentar la interpelación impulsada por bloques opositores en el Congreso y quede expuesto a una eventual moción de censura.
Con el respaldo del PRO, sectores de la UCR y gobernadores alineados con el oficialismo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, puso en marcha una maniobra parlamentaria destinada a bloquear la sesión especial convocada para avanzar contra el funcionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y otras acusaciones judiciales.
La jugada central fue convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo 30 de junio con el objetivo de analizar los proyectos vinculados a Adorni. La estrategia oficialista apunta a quitar urgencia al reclamo opositor, evitar que haya dictámenes y, de esa manera, impedir que la interpelación avance hacia el recinto.
Desde la oposición denunciaron que se trata de una maniobra de «encubrimiento político» para proteger a un funcionario que, según sus cuestionamientos, debe brindar explicaciones ante el Congreso.
La estrategia: enfriar el conflicto y evitar los votos
El oficialismo busca impedir que la sesión especial convocada por sectores peronistas, de izquierda y bloques provinciales consiga quórum.
Para lograrlo, el Gobierno negoció con sus aliados parlamentarios una estrategia que consiste en no bajar al recinto y dejar sin número la reunión legislativa.
En paralelo, la convocatoria a la comisión de Asuntos Constitucionales funciona como una herramienta para ganar tiempo. Al tratarse de una reunión «informativa» y sin fecha de dictamen, los proyectos contra Adorni quedarían frenados dentro del circuito legislativo.
Con la mayoría que conserva el oficialismo y sus aliados dentro de la comisión, la posibilidad de que prospere un pedido formal contra el jefe de Gabinete queda prácticamente bloqueada.
La oposición sostiene que la maniobra busca impedir que el Congreso cumpla su función constitucional de controlar al Poder Ejecutivo.
PRO y UCR, bajo presión por su apoyo al Gobierno
El respaldo de sectores del PRO y la UCR generó fuertes críticas desde los bloques opositores, que apuntaron contra quienes acompañan al Gobierno pese a los cuestionamientos sobre Adorni.
Desde algunos sectores aliados intentaron justificar su postura argumentando que no corresponde participar de sesiones que no fueron convocadas por ellos y que el jefe de Gabinete todavía no cuenta con una condena judicial.
Sin embargo, sus críticos sostienen que el Congreso no debe esperar una definición judicial para ejercer su rol de control político.
La diputada Cecilia Moreau cuestionó la estrategia oficialista y acusó al Gobierno y sus aliados de «evitar que Adorni dé explicaciones».
En la misma línea, el diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, denunció que el oficialismo intenta «bloquear el control del Congreso» mediante obstáculos parlamentarios.
También hubo críticas desde sectores radicales opositores al Gobierno. El diputado Pablo Juliano sostuvo que el oficialismo y sus aliados están «protegiendo a Adorni» cuando deberían priorizar las respuestas que reclama la sociedad.
La investigación judicial que preocupa a la Casa Rosada
Aunque el Gobierno sostiene que la situación de Adorni debe resolverse en el ámbito judicial y no político, la investigación que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita mantiene la tensión dentro del oficialismo.
La estrategia de la Casa Rosada apunta a evitar que el Congreso intervenga mientras espera que la Justicia avance o que el expediente pierda fuerza con el paso del tiempo.
El respaldo público de Javier Milei al jefe de Gabinete fue contundente, pero el caso comenzó a generar movimientos internos y diferencias incluso dentro del espacio libertario.
La batalla se traslada al Senado y pone a prueba a Bullrich
La maniobra aplicada en Diputados trasladó ahora la disputa a la Cámara alta.
El Senado había acordado tratar esta semana proyectos vinculados con Adorni, lo que coloca a Patricia Bullrich en el centro de la escena.
La titular del bloque libertario deberá decidir si acompaña la estrategia de blindaje impulsada por la Casa Rosada o si mantiene una postura más autónoma, luego de haber planteado reparos sobre el manejo político del caso.
El punto clave será la interpretación del artículo 101 de la Constitución Nacional, que establece las facultades del Congreso para interpelar ministros y eventualmente remover al jefe de Gabinete mediante una mayoría especial.
Bullrich había considerado que la norma tiene aplicación directa y que la iniciativa podía tratarse sin pasar previamente por comisiones, aunque luego revisó esa posición y convocó a sus pares para analizar nuevamente el escenario.
Una pulseada por el poder político
La pelea por Adorni dejó al descubierto una nueva batalla dentro del Congreso: por un lado, el oficialismo intenta sostener a uno de los hombres de confianza del Presidente; por otro, la oposición busca forzar una discusión pública sobre su continuidad.
La estrategia del Gobierno es clara: ganar tiempo, evitar una exposición parlamentaria y sostener el respaldo político al jefe de Gabinete.
Pero la oposición promete mantener la presión y convertir cada ausencia en el recinto en una señal política.
La disputa por Adorni ya no es solamente una discusión sobre un funcionario: se transformó en una pulseada por el poder, el control institucional y los límites del blindaje oficialista en el Congreso.







