OTRO GOLPE AL BOLSILLO Y AL COMERCIO: El Gobierno elimina definitivamente Ahora 12 y deja al consumo sin una de sus principales herramientas

10/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: El Destape.
En medio de una economía golpeada por la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo, el Gobierno nacional decidió dar un paso más en su política de desregulación y eliminó de manera definitiva el andamiaje legal que sostenía programas históricos de financiamiento como Ahora 12 y Cuota Simple.

Aunque ambas iniciativas ya habían dejado de funcionar, la decisión oficial representa mucho más que un simple trámite administrativo. Para comerciantes, consumidores y analistas económicos, el cierre definitivo de estas herramientas simboliza el abandono total de un modelo que durante más de una década permitió a millones de argentinos acceder a bienes y servicios mediante pagos en cuotas accesibles.

La medida fue presentada por el Gobierno como parte de un proceso de simplificación normativa y ordenamiento regulatorio. Según la explicación oficial, la economía ya no necesita este tipo de intervenciones estatales y el acceso al crédito debe quedar exclusivamente en manos del mercado financiero.

Sin embargo, la decisión llega en uno de los momentos más delicados para el consumo interno. Las ventas minoristas continúan mostrando dificultades para recuperarse, los salarios siguen corriendo detrás de muchos precios y el financiamiento se convirtió para miles de familias en la única alternativa para sostener compras importantes.

Durante años, Ahora 12 funcionó como una de las principales herramientas de estímulo al mercado interno. Electrodomésticos, materiales de construcción, indumentaria, muebles, turismo y numerosos rubros encontraron en el programa una vía para sostener la actividad económica incluso en momentos de crisis.

Con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, el esquema fue reemplazado por Cuota Simple, una versión reducida que limitó la cantidad de cuotas y los sectores alcanzados. Con el correr de los meses tampoco fue renovado y finalmente perdió vigencia. Ahora, el Gobierno decidió avanzar sobre las últimas normas que aún lo respaldaban legalmente.

La eliminación definitiva ocurre mientras comerciantes de distintos puntos del país advierten sobre una demanda cada vez más débil. Muchos negocios sostienen que las cuotas subsidiadas eran una herramienta fundamental para cerrar ventas, especialmente en productos de valor elevado.

El escenario se vuelve todavía más complejo por el aumento del endeudamiento familiar. Cada vez más hogares recurren a préstamos personales, tarjetas de crédito y billeteras virtuales para cubrir gastos corrientes. Sin embargo, las tasas de interés continúan en niveles muy elevados y la mora en el pago de créditos viene creciendo de manera sostenida.

Según distintos informes económicos, la morosidad de las familias se multiplicó durante el último año, reflejando las dificultades para afrontar compromisos financieros en un contexto de ingresos ajustados. A esto se suma la expansión de plataformas fintech que ofrecen crédito rápido, pero con costos que en muchos casos superan ampliamente los niveles tradicionales del sistema bancario.

Mientras tanto, comerciantes y cámaras empresariales observan con preocupación el futuro del mercado interno. Sin cuotas promocionales, con salarios presionados y con consumidores cada vez más endeudados, numerosos sectores temen una profundización de la retracción económica.

Para el oficialismo, la medida forma parte del proceso de normalización económica y eliminación de distorsiones generadas por la intervención estatal. Para sus críticos, en cambio, representa otro golpe sobre una demanda interna que todavía no logra recuperarse.

Lo cierto es que la desaparición definitiva de Ahora 12 y Cuota Simple marca el cierre de una etapa. A partir de ahora, las familias deberán enfrentar un mercado donde el acceso al financiamiento dependerá exclusivamente de las condiciones impuestas por bancos, tarjetas y entidades privadas, en un escenario donde el crédito sigue siendo caro y el bolsillo de millones de argentinos continúa bajo presión.