04/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Edgardo Gómez.
El peronismo intensifica su actividad política en medio de un escenario marcado por el crecimiento del rechazo al presidente Javier Milei. Con encuestas que reflejan un deterioro en la imagen del gobierno, distintos sectores de la oposición comenzaron a reactivarse, aunque sin una coordinación unificada y con tensiones internas aún abiertas.
En las últimas semanas se multiplicaron las señales de reorganización: desde la presentación de nuevos espacios, como el armado federal impulsado por Juan Manuel Olmos, hasta actos que muestran liderazgos en crecimiento, como la asunción de Axel Kicillof al frente del PJ bonaerense. También circuló la versión de una posible fórmula presidencial integrada por Sergio Massa y Sergio Uñac, aunque sin confirmación oficial.
La actividad incluyó además una movilización de intendentes desde la Federación Argentina de Municipios hacia el área que conduce Sandra Pettovello, en reclamo por la restitución de fondos para programas alimentarios. A esto se sumó la participación de Máximo Kirchner en un acto por el Día del Trabajador en San Vicente.
Dentro del peronismo, distintos sectores coinciden en que se abrió una “ventana de oportunidad”, concepto utilizado en estrategia política para describir un cambio en el clima social que puede favorecer a una fuerza opositora. En ese marco, el espacio sigue de cerca encuestas y mediciones que muestran una caída en la aprobación del gobierno y un aumento del rechazo, especialmente entre mujeres.
Un estudio de Atlas Intel-Bloomberg registró una aprobación del 35,5% para Milei frente a una desaprobación del 63%, mientras que la evaluación de la gestión arroja un 59,3% de opiniones negativas. Según ese relevamiento, el rechazo es más alto en mujeres y solo en los sectores de mayores ingresos el presidente mantiene niveles de apoyo superiores.
Pese a estos datos, algunos analistas sostienen que la caída del oficialismo se desaceleró y que el respaldo se estabiliza en torno a un tercio del electorado. En ese contexto, el peronismo interpreta que el escenario electoral permanece abierto.
En paralelo, surgieron nuevos espacios internos que buscan ampliar la base del peronismo, con planteos sobre equilibrio macroeconómico y desarrollo con crecimiento. Referentes sindicales y dirigentes territoriales también comenzaron a reacomodarse en este nuevo escenario.
Uno de los focos de tensión se concentra en la provincia de Buenos Aires, donde crece el debate sobre la reelección de intendentes. La legislación vigente limita los mandatos consecutivos, lo que impacta en decenas de jefes comunales y genera posiciones enfrentadas dentro del propio peronismo.
Mientras tanto, gobernadores e intendentes enfrentan un escenario económico complejo, marcado por la caída de recursos y reclamos por financiamiento. En ese marco, la dinámica política se acelera, con distintos sectores del peronismo intentando posicionarse ante un contexto que consideran favorable pero aún incierto.






