PERSECUCIÓN POLÍTICA E IDIOLÓGICA: Sacan una escultura de Evita en la Villa 31 y levantan un cuadro de Perón en la Rosada

26/03/2026.- Salta al Instante.-Foto portada: Retiro del mural de Evita en Villa 31. Imagen:; Web.
Mientras el gobierno de Javier Milei profundiza su cruzada contra todo lo que no encaje con la estética libertaria, empezaron a desaparecer símbolos del peronismo en espacios públicos. El último capítulo se escribió entre el Barrio Padre Mugica —la histórica Villa 31— y la Casa Rosada: retiraron una escultura de Eva Perón y también un cuadro de Juan Domingo Perón.

La obra de Evita que desapareció del barrio no era cualquier pieza. Se trataba de un mural escultórico realizado por el artista Alejandro Marmo, inaugurado en 2019 y construido con participación de vecinos. La pieza, de 2,50 metros de altura y hecha en acero, había sido donada por el propio escultor como parte de un proyecto cultural pensado para integrar barrios populares como la Villa 31, el Bajo Flores y La Cárcova.

La decisión de retirarla desató bronca inmediata entre los vecinos del barrio Padre Mugica, que señalaron que la obra era un símbolo de la comunidad. El lugar, con raíces en los años ’30 como asentamiento obrero, estuvo históricamente atravesado por militancia social y por el legado del sacerdote Carlos Mugica, una figura ligada al trabajo territorial y al peronismo. Referentes barriales calificaron la medida como un “claro hostigamiento” contra esas ideas y un ataque a la libre expresión.

Marmo tampoco se calló. Frente a la remoción de su obra, el escultor lanzó una frase tan breve como filosa: “Aquel que prohíbe, promueve”.

Desde el Gobierno porteño intentaron ponerle un marco burocrático a la polémica. Argumentaron que la decisión apunta a “recuperar espacios comunes para la totalidad de los vecinos” y construir una “identidad compartida”. Según esa explicación oficial, la imagen retirada fue entregada a quienes la referenciaban para su resguardo. La escultura terminó, por ahora, en manos de una vecina del barrio.

Pero la limpieza simbólica no terminó ahí. En paralelo, el Gobierno nacional ordenó retirar de la Casa Rosada una réplica del histórico retrato de Juan Domingo Perón y Eva Duarte que estaba ubicada en la antesala del Salón Eva Perón. La decisión fue impulsada por la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei.

La explicación oficial fue, cuanto menos, curiosa: se habló de posibles daños estéticos por la exposición al aire acondicionado y se informó que las obras serán trasladadas al Museo de Casa Rosada. Mientras tanto, el Gobierno analiza qué ocupará ahora esas paredes. Entre las alternativas mencionadas aparecen imágenes de próceres como Julio Argentino Roca o Domingo Faustino Sarmiento, e incluso un cuadro del capitán de la Selección argentina, Lionel Messi.

El movimiento se suma a otros “reordenamientos” recientes en edificios del Estado, donde también se retiraron bustos y afiches en dependencias como ANSES y la exESMA. Una secuencia que, para muchos, ya no parece una casualidad estética sino una señal política.