«PIÑAS VAN, PIÑAS VIENEN, LAS MUCHACHAS SE ENTRETIENEN»: Karina contra Bullrich, la feroz guerra que sacude el interior de Casa Rosada

08/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Karina Milei y Patricia Bullrich. Imagen: Web.
La crisis política que atraviesa el Gobierno de Javier Milei sumó un nuevo capítulo cargado de tensión, reproches y operaciones cruzadas luego de que Patricia Bullrich saliera públicamente a exigir explicaciones a Manuel Adorni por el escándalo patrimonial que rodea al jefe de Gabinete.

La avanzada de la exministra de Seguridad desató un terremoto interno en la Casa Rosada, provocó la furia de Karina Milei y obligó al Presidente a intervenir personalmente para intentar contener una interna que amenaza con paralizar la estrategia política del oficialismo en el Congreso.

La declaración de Bullrich cayó como una bomba dentro del ecosistema libertario. Durante una entrevista televisiva, la dirigente reclamó “claridad y transparencia” a Adorni y sostuvo que el funcionario debía presentar pruebas inmediatas para justificar su situación patrimonial.

Las palabras sorprendieron incluso al propio Javier Milei, quien —según trascendió— no estaba al tanto del movimiento político de Bullrich y se enteró de sus declaraciones a través de redes sociales mientras se encontraba fuera del país.

El impacto fue inmediato. En cuestión de horas, la tensión escaló dentro del Gobierno y expuso una feroz pelea de poder entre los distintos sectores que conviven dentro de La Libertad Avanza.

La reacción más dura llegó desde el entorno de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia interpretó el movimiento de Bullrich como un ataque directo contra el núcleo duro del oficialismo y habilitó a dirigentes, operadores y cuentas militantes afines para salir a responder con extrema dureza.

Durante toda la madrugada, las redes sociales cercanas al karinismo se llenaron de mensajes contra la exministra. La acusaron de “traidora”, “golpista” y funcional a la oposición, en una ofensiva que dejó expuesta la fractura interna que atraviesa al oficialismo desde hace meses.

Mientras tanto, Javier Milei intentó bajar la tensión sin romper con ninguna de las partes. El Presidente volvió a respaldar públicamente a Adorni y aseguró que el funcionario “ni en pedo” abandonará el Gobierno, aunque evitó confrontar de manera directa con Bullrich.

Sin embargo, la intervención presidencial no logró desactivar el conflicto. En los pasillos oficiales crece la preocupación por el impacto político del escándalo y por las consecuencias que podría tener sobre la ya debilitada relación del Gobierno con aliados parlamentarios y sectores empresarios.

El caso Adorni se convirtió en una amenaza permanente para la administración libertaria. Las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, los cuestionamientos sobre su patrimonio y las investigaciones judiciales generaron un desgaste que comienza a afectar la estabilidad interna del oficialismo.

Bullrich decidió aprovechar ese escenario para marcar diferencias y despegarse del costo político del escándalo. Según trascendió, la exministra viene manteniendo reuniones reservadas con dirigentes y referentes políticos preocupados por el deterioro de la imagen del Gobierno.

En ese contexto, reapareció además su acercamiento con Mauricio Macri. La dirigente fue vista junto al expresidente durante un encuentro de la Fundación Libertad, donde ambos compartieron fuertes críticas contra la conducción política del oficialismo y la situación generada alrededor de Adorni.

Dentro del Gobierno interpretan esos movimientos como el inicio de un armado político propio de Bullrich con vistas a disputar espacios de poder en la Ciudad de Buenos Aires, incluso sin el respaldo formal de La Libertad Avanza.

La tensión también comenzó a repercutir en el Congreso. Las diferencias entre sectores del oficialismo complican negociaciones clave vinculadas a proyectos sensibles como la reforma política y Ficha Limpia.

Mientras algunos dirigentes libertarios impulsan avanzar rápidamente con determinadas iniciativas, otros sectores exigen cambios de estrategia y advierten sobre la falta de coordinación dentro del propio Gobierno.

Aliados parlamentarios ya empezaron a mostrar señales de cansancio frente al caos interno. Varios referentes opositores y dialoguistas cuestionan las contradicciones del oficialismo y reclaman definiciones claras antes de continuar negociando leyes en ambas cámaras.

En medio de ese escenario, la figura de Karina Milei vuelve a quedar en el centro de la disputa política. La hermana del Presidente endureció posiciones frente a Bullrich y busca mantener el control absoluto de las decisiones estratégicas del espacio libertario.

La pelea interna expone además la creciente fragmentación dentro del oficialismo, donde conviven sectores enfrentados, disputas personales y operaciones permanentes que amenazan con profundizar la crisis política en el entorno presidencial.

Mientras Milei intenta sostener el equilibrio entre sus principales figuras, el conflicto entre Bullrich, Karina Milei y Adorni ya se transformó en otra señal del fuerte desgaste que atraviesa el Gobierno en medio de denuncias, escándalos y creciente tensión interna.

Etiquetas