03/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Repudio global al ataque de Estados Unidos y al secuestro de Maduro. Bombardeo de Estados Unidos a Caracas, Venezuela. Imagen: Web.
El mundo reaccionó con estupor, bronca y condenas abiertas tras el brutal bombardeo de Estados Unidos sobre Caracas y el posterior secuestro del presidente Nicolás Maduro, una operación confirmada por el propio Donald Trump que desató una tormenta diplomática sin precedentes en la región.
Mientras aún se contaban los daños y el miedo recorría las calles de la capital venezolana, comenzaron a llover las denuncias internacionales contra la agresión norteamericana, señalada como una violación flagrante del Derecho Internacional y un acto de fuerza imperial en pleno siglo XXI.
Rusia habló de excusas falsas
Uno de los primeros en salir con los tapones de punta fue Vladimir Putin. A través de su Cancillería, Moscú rechazó de plano la ofensiva y advirtió que “los pretextos que se aducen para justificar tales acciones son infundados”, dejando en claro que Washington cruzó una línea roja.
Evo, sin rodeos: “agresión imperial”
El expresidente boliviano Evo Morales no maquilló palabras: calificó el ataque como “una brutal agresión imperial que viola la soberanía del pueblo venezolano” y alertó sobre el peligro de normalizar este tipo de intervenciones armadas.
Petro encendió alarmas en la región
Desde Colombia, Gustavo Petro expresó su profunda preocupación y advirtió que el ataque a Venezuela pone en riesgo la estabilidad regional, reavivando fantasmas que América Latina conoce demasiado bien.
España pide frenar antes del desastre
El presidente español Pedro Sánchez reclamó una “desescalada inmediata” y exigió respeto al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas, en un intento por contener una crisis que amenaza con salirse de control.
Más duro fue Pablo Iglesias, quien denunció sin rodeos que el objetivo del ataque es “robar el petróleo e imponer un gobierno títere”, una acusación que volvió a instalar el debate sobre los verdaderos intereses detrás de la ofensiva.
Condenas desde el sur
En Argentina, la diputada del FIT, Myriam Bregman, repudió el bombardeo y denunció la violencia ejercida contra un país soberano.
En Chile, Gabriel Boric expresó su “preocupación y condena por las acciones militares” de Estados Unidos.
Desde Uruguay, el Frente Amplio fue categórico: habló de “invasión”, advirtió que se trata de “un antes y un después” y señaló que el verdadero objetivo es apropiarse de los recursos estratégicos venezolanos. “Es una amenaza para la paz de toda la región”, sentenciaron.
América Latina, en alerta
El ataque a Caracas no pasó inadvertido. Para muchos gobiernos y dirigentes políticos, Estados Unidos volvió a mostrar su rostro más crudo, el de la fuerza bruta imponiéndose sobre la soberanía de los pueblos.
Mientras Washington guarda silencio sobre las consecuencias humanitarias, la región observa con miedo, memoria y furia. Porque cuando caen bombas, nunca pagan los poderosos: paga el pueblo.











