POBREZA E INDIGENCIA POR ENCIMA DE LA INFLACIÓN

14/01/2026.- Salta al Instante.- Por Nico Ortiz.- Foto portada: La verdad cruda que el Gobierno NO quiere que veas: pobreza e indigencia suben por encima de la inflación, mientras Milei hace fiesta con los números.
Olvidate de los discursos dulces y los “logros” que repiten en Twitter: la realidad social en Argentina está siendo una verdadera explosión de pobreza y sufrimiento. El índice oficial difundido por el Indec mostró que en diciembre de 2025 las canastas que miden la pobreza e indigencia se dispararon un brutal 4,1 % en sólo un mes, muy por encima de la inflación general del 2,8 % que el Gobierno celebra como si fuera oro puro.

¿Qué significa eso en plata?

Una familia tipo —dos adultos y dos hijos— necesitó $1.308.713 para no ser pobre y $589.510 para no ser indigente en diciembre pasado. Esos números no son estadísticas frías: representan millones de argentinos al límite de no llegar a fin de mes, sin margen para nada.

Golpe a los más vulnerables

Mientras los “voceros oficiales” hablan de bajar la inflación, los más pobres siguen pagando la fiesta: la canasta básica total (CBT), que define el umbral de pobreza, acumuló una suba de 27,7 % en 2025 y la canasta alimentaria —lo mínimo para no morir de hambre— subió 31 %. Esto quiere decir que las necesidades básicas siguen encareciéndose a un ritmo brutal, y encima muchas veces por encima del propio índice inflacionario que el Gobierno presume haber domado.

Celebraciones desconectadas de la realidad

Desde Casa Rosada repiten hasta el hartazgo que la inflación anual fue del 31,5 %, la más baja en ocho años. Eso lo celebran como si fuera ganarle al hambre, cuando lo que realmente afecta a las familias está subiendo mucho más rápido que la “inflación oficial” y que los salarios.

Mientras tanto, Milei sigue haciendo bolos con el relato

En lugar de ponerse al frente de las verdaderas preocupaciones de la gente —como el aumento de los precios de la comida, alquileres y servicios— el presidente vive en Twitter, alabando y siendo alabado, y colgándose medallas por datos promedio que no alivian absolutamente nada a los que la están pasando mal de verdad.

La trampa estadística que encubre la realidad

Sí, algunos números oficiales muestran reducciones de pobreza relativa respecto a picos de 2024, y el Gobierno lo repite hasta el cansancio. Pero esas cifras oficiales dependen de metodologías que están siendo cuestionadas por analistas independientes, que estiman una pobreza real mucho más alta cuando se actualizan las canastas con costos reales de vida.

Conclusión: El poder no quiere que se diga claro.

La “inflación más baja” suena bonito en discursos, pero no baja para los que comen pan todos los días; las canastas de pobreza suben más rápido que los salarios, y los sectores más vulnerables siguen siendo los más castigados por los precios. Mientras Milei y su equipo se sacan selfies celebrando gráficos, la Argentina de a pie sigue luchando con números que no cierran y bolsillos vacíos.