Pobreza infantil: 42,4% de los chicos del NOA son pobres

01/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Pobreza en el NOA. Imagen. Archivo.
El 42,4% de las niñas, niños y adolescentes del NOA vive en la pobreza, según datos citados por un informe de Ciudadana Comunicación. En Salta, 177.090 personas reciben la AUH, mientras que programas de educación, salud, alimentación y primera infancia registraron fuertes reducciones presupuestarias a nivel nacional.

Más de cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes del Noroeste argentino viven en la pobreza. El dato surge de información del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA y UNICEF Argentina incorporada a un informe de Ciudadana Comunicación.

Durante 2026, la pobreza infantil en el NOA alcanzó el 42,4%, mientras que la indigencia llegó al 8,3%. Aunque los indicadores mejoraron respecto del pico registrado en 2023, todavía permanecen por encima de los niveles de años anteriores.

En 2023, la pobreza infantil regional había llegado al 52% y la indigencia al 12,3%. Sin embargo, en 2018 la pobreza infantil era del 38,4%, por lo que el registro actual continúa cuatro puntos porcentuales por encima de aquel nivel.

Salta registra una pobreza general menor que el promedio regional

En Salta, los datos correspondientes al primer semestre de 2026 muestran que el 29,7% de las personas relevadas en el aglomerado urbano Salta se encontraba bajo la línea de pobreza, según el INDEC.

El porcentaje quedó por debajo del promedio del NOA, que fue del 31,5%, y del registro nacional, ubicado en 32,3%.

La indigencia alcanzó al 4,4% de la población salteña, apenas una décima por encima del promedio regional y 3,1 puntos porcentuales por debajo del nivel nacional.

Entre los seis aglomerados urbanos relevados en el NOA, Salta tuvo la tercera tasa de pobreza más baja.

Pero la situación cambia cuando el análisis se concentra específicamente en la infancia. El Índice Provincial de Niñez elaborado por UNICEF ubicó a Salta con un valor de 0,581, por debajo del promedio nacional de 0,630. El principal rezago señalado corresponde al área de educación.

La AUH sostiene a miles de familias salteñas

Las transferencias de ingresos aparecen como uno de los principales mecanismos de protección para los hogares con niños y adolescentes.

De acuerdo con el informe, sin estas políticas la pobreza infantil en el NOA pasaría de 42,5% a 47,8%, mientras que la indigencia subiría de 9,5% a 16,4%.

La Asignación Universal por Hijo (AUH), junto con la Prestación Alimentar y el Plan 1000 Días, constituye una parte central de ese esquema de protección.

En Salta, a septiembre de 2026, hay 177.090 beneficiarios de la AUH.

Según el análisis citado, el 98% del aporte nacional a la inversión social en niñez corresponde a políticas de protección de ingresos. En cambio, otras áreas como educación, salud, alimentación y protección de derechos dependen cada vez más de los recursos provinciales.

Las provincias financian el 67% de la inversión social en niñez y ejecutan el 70% del gasto. Además, afrontan el 96% del gasto en educación y el 81% del gasto en salud.

Comedores escolares: Salta perdió cobertura

Uno de los datos que expone el retroceso de la asistencia nacional está relacionado con los comedores escolares.

Entre 2024 y 2025, la cantidad de escuelas salteñas asistidas pasó de 283 a 114 establecimientos, lo que representa una reducción del 59,7%.

En el mismo período, la cantidad de estudiantes alcanzados cayó de 29.463 a 22.309.

Durante 2025, Salta recibió $4.377 millones de un programa nacional que distribuyó recursos entre 22 jurisdicciones. Sin embargo, la transferencia estuvo acompañada por una reducción de la cobertura territorial.

Educación y salud también registraron fuertes bajas

El informe señala que la ejecución presupuestaria nacional destinada a educación cayó un 28% en términos reales entre 2025 y 2026.

Dentro de ese sector, las becas disminuyeron 44%, mientras que los recursos destinados a conectividad e infraestructura escolar se redujeron 96%. La formación docente, en tanto, registró una baja del 98%.

En materia de salud infantil, la asistencia a los sistemas provinciales se redujo 67% en términos reales durante 2026, después de una caída del 62% en 2025.

También disminuyeron las transferencias al Hospital Garrahan y los recursos destinados a vacunas.

La primera infancia tampoco quedó fuera de las reducciones. El Plan Nacional de Primera Infancia cayó 51% en 2025, mientras que el programa de Acompañamiento en Crianza registró una reducción del 100% durante ese año.

Qué plantea el Presupuesto 2027

La situación también se proyecta sobre el Presupuesto 2027.

Según el análisis de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) incorporado al informe, las principales transferencias destinadas a la niñez —AUH, Prestación Alimentar, Asignaciones Familiares, Plan 1000 Días y Beca Progresar— volverían el próximo año a un nivel similar al de 2023.

Ese año aparece entre los puntos más bajos de la serie, después de que las transferencias registraran una caída superior al 20% respecto de los dos períodos anteriores.

El proyecto de Presupuesto 2027 también propone modificar el mecanismo de actualización de la AUH y las Asignaciones Familiares. En concreto, plantea derogar los artículos de la Ley 27.160 que establecen su movilidad automática, sin incorporar una nueva fórmula ni una periodicidad mínima de actualización.

ACIJ advirtió que, bajo ese esquema, los aumentos quedarían sujetos a las decisiones presupuestarias del Gobierno nacional. Como antecedente, señaló que la Prestación Alimentar permaneció 23 meses sin actualización.

Menos recursos para programas destinados a la infancia

Las reducciones proyectadas para 2027 también alcanzan otros programas.

La Educación Sexual Integral aparece con una caída del 98,5% respecto de 2023, mientras que la salud sexual y reproductiva registra una reducción cercana al 30%.

El conjunto de programas contra la violencia de género, por su parte, presenta una baja del 89%.

El informe también advierte sobre reducciones proyectadas en partidas relacionadas con vivienda, acceso al agua potable y políticas destinadas a personas con discapacidad.

Para Salta, el escenario combina una mejora de algunos indicadores de pobreza general con una situación particularmente sensible en materia de infancia. 177.090 beneficiarios de la AUH dependen actualmente de una de las principales herramientas nacionales de transferencia de ingresos, mientras que la cobertura de programas vinculados con educación, alimentación y protección social registra fuertes reducciones.