02/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
El Concejo Deliberante de Salta aprobó una ordenanza que declara el espacio aéreo del ejido municipal como “Ambiente Sonoro Protegido” y prohíbe la publicidad y difusión sonora desde aeronaves. Desde TGD Padres TEA Salta destacaron que la medida puede representar un alivio para familias y personas con hipersensibilidad sensorial.
El Concejo Deliberante de Salta aprobó una ordenanza que declara el espacio aéreo correspondiente al ejido municipal como “Ambiente Sonoro Protegido”. La normativa establece la prohibición de la publicidad y difusión sonora desde aeronaves, una práctica que había generado reclamos por el impacto del ruido en distintos sectores de la ciudad.
La medida fue valorada por Luis González, referente de TGD Padres TEA Salta, quien destacó que las familias participaron de las convocatorias realizadas durante el tratamiento del proyecto y pudieron plantear las dificultades que generan determinados estímulos sonoros.
González sostuvo que la prohibición constituye “una buena noticia para el colectivo” y señaló que las avionetas publicitarias llegaban a sobrevolar zonas donde funcionan instituciones de salud.
“Toda medida en pos del colectivo autista y del bienestar social nos parece genial. Las avionetas volaban alrededor del Hospital de Niños y de clínicas”, expresó el referente de TGD Padres TEA Salta.
Según explicó, la regulación puede significar un alivio directo para las familias que conviven con situaciones de hipersensibilidad sensorial. En ese sentido, remarcó la importancia de avanzar con medidas que permitan reducir estímulos sonoros considerados particularmente invasivos.
“Nosotros participamos, escuchamos en primera persona lo que buscaban y entendemos que es una buena noticia para el colectivo, no nos viene nada mal”, señaló González al referirse a la iniciativa aprobada por los concejales.
El reclamo por otros ruidos urbanos
El referente de las familias TEA también planteó que el debate sobre la contaminación acústica debería extenderse a otros ruidos habituales de la ciudad.
Entre ellos mencionó especialmente a las motocicletas con escapes modificados o sin sistemas adecuados de reducción de ruido.
“No podemos ir silenciando el mundo, pero sí podemos ir regulando; no hay necesidad de que las motos tengan caño de escape libre”, sostuvo.
González explicó que los ruidos fuertes y reiterados pueden convertirse en estímulos sensoriales intensos para algunas personas, por lo que consideró necesario continuar trabajando sobre la regulación acústica y la convivencia urbana.
La nueva ordenanza apunta así a establecer mayores límites sobre la utilización del espacio aéreo para emisiones sonoras dentro de la ciudad de Salta, con especial atención en el descanso, la tranquilidad y el bienestar de personas con hipersensibilidad sensorial.




