12/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Cristina en el balcón. Imagen: Archivo.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner redobló su ofensiva judicial para desprenderse de la tobillera electrónica que le impuso la Justicia como parte del régimen de prisión domiciliaria tras ser condenada a seis años de cárcel en la causa Vialidad. El pedido fue presentado por sus abogados ante la Cámara Federal de Casación Penal, en un escrito que no solo reclama terminar con el control electrónico, sino también revocar las restricciones al régimen de visitas y permitirle el uso ilimitado de la terraza del edificio donde reside en el barrio porteño de Constitución.
La defensa, encabezada por Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, reiteró que la expulsión de la tobillera electrónica es “absolutamente innecesaria”, ya que CFK –de 72 años– cumplió de forma estricta todas las normas impuestas desde que comenzó su detención domiciliaria el 17 de junio de 2025 y cuenta con custodia policial las 24 horas. Más aún, recordaron que la ex mandataria sufrió un intento de homicidio en 2022, motivo por el cual se requeriría una seguridad especial, argumento que ya habían usado para mantenerla en su domicilio y no en una cárcel común.
En el escrito elevado por su defensa, se sostiene que la tobillera “deja de tener sentido” ante la ausencia de cualquier conducta evasiva por parte de la expresidenta y que todas las personas que la visitaron lo hicieron dentro del régimen legal de autorizaciones previas. Asimismo, los letrados cuestionan la restricción impuesta por el Tribunal Oral Federal 2 que limita el acceso a la terraza, considerándola una decisión arbitraria y sin sustento normativo.
El fiscal ante Casación, Mario Villar, ya opinó en contrario y dictaminó que los recursos deben ser rechazados, sosteniendo que deben permanecer vigentes el uso de la tobillera electrónica y las condiciones que fijó el tribunal de primera instancia. Los magistrados de la Sala IV de Casación, integrada por Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, ahora tienen en sus manos la decisión clave sobre si CFK continúa con el dispositivo de control.
El pedido de la defensa se presenta en un contexto donde la Justicia ya había ratificado con firmeza que la expresidenta debía seguir usando la tobillera y cumplir el régimen de visitas establecido, tras otros planteos similares rechazados con anterioridad. La Cámara Federal de Casación Penal ya había desestimado pedidos anteriores de la defensa sobre estos puntos, en medio de un fallo que reflejó la determinación del Poder Judicial de mantener estrictos controles sobre la ex mandataria en arresto domiciliario.
La controversia alrededor de la tobillera electrónica y otras restricciones ha sido el centro de tensiones mediáticas y judiciales desde que la prisión domiciliaria fue concedida. En junio de 2025, el Tribunal Oral Federal 2 decidió que la expresidenta debía permanecer en su departamento de San José 1111 y se avanzó con la instalación de un dispositivo de vigilancia electrónico, justificando la medida en la necesidad de asegurar el cumplimiento de la pena sin riesgos de fuga o perturbación del orden público.
Ahora, con CFK y su equipo legal insistiendo en una nueva ofensiva ante Casación, la pulseada judicial toma un nuevo giro. El resultado de esta disputa marcará no solo las condiciones de detención de una de las figuras políticas más polarizantes de la historia argentina reciente, sino también cómo se interpreta el alcance de la prisión domiciliaria para condenados de alto perfil político y mediático.
La decisión que tome la Sala IV de Casación sobre la tobillera electrónica, las visitas y la terraza será un episodio más en el choque entre estrategias defensivas de la expresidenta y la firmeza del sistema judicial en imponer controles severos a su arresto domiciliario.







