PURO HUMO: Milei, Petri y el circo de los F-16

06/12/2025.- Salta al Instante.- Por Cabecita Negra.- Foto portada: Milei presentó los aviones F-16. Imagen: Prensa.
Javier Milei armó en Río Cuarto un acto que parecía mezcla de Top Gun low cost y lanzamiento de campaña eterna. Todo para despedir a Luis Petri, el ministro que compró los F-16 daneses en una operación tan transparente como un parabrisas lleno de barro.

Los aviones volaron, las cámaras tomaron cada giro, y el Presidente se recreó en la idea de que mostrar fierros en el cielo es más útil que resolver los quilombos en el suelo.

Petri —que ahora se va al Congreso— tuvo su despedida hollywoodense. Milei estiró su salida solo para que alcanzara a posar junto a los cazas. Al final, parecía más un homenaje que un recambio. Y como broche, anunció al reemplazante: Carlos Presti, primer militar en el cargo desde la vuelta de la democracia. ¿Casualidad? Ninguna. Es Milei pasando del cosplay libertario al mando militar directo.

Testamentos, tragedias y fantasmas útiles

Milei se despachó con frases sobre “ángeles custodios”, “día histórico” y “testamento de Petri”, como si estuviera narrando una saga épica en lugar de justificar una compra cuestionada.

También volvió a sacar el comodín favorito del Gobierno: todo lo malo es culpa del kirchnerismo. Que dejaron la Fuerza Aérea destruida, que los militares “sufrieron destrato ideológico”, que los que critican a Presti “usan la tragedia de la dictadura”.
Nada nuevo: Milei cada vez que puede, convierte cualquier crítica en una conspiración.

El F-16 como cortina de humo

La lógica del acto fue simple: si hay problemas abajo, miren para arriba. Los aviones tapan todo. El ajuste, la recesión, la inflación, los tarifazos, los conflictos internos… todos invisibles por unas horas gracias a los F-16 sobrevolando Córdoba.

El Presidente aseguró que estos aviones son “símbolo de la Argentina que estamos construyendo”. Lástima que esa Argentina, por ahora, solo existe en la pista de una base aérea.

Las fuerzas del cielo… y las urgencias del país

Milei cerró diciendo que “las fuerzas del cielo nos están cuidando”. Mientras tanto, en tierra, la gente pelea con los precios, los gremios reclaman, y su gobierno sigue sin un plan económico claro más allá del Excel y los recortes.

Pero para Milei, el problema nunca está en la realidad. Está en que el público mire otra cosa. Y si eso requiere desplegar cazas, ministros salientes y relatos épicos… se hace.

Porque si algo quedó claro es que, para este Gobierno, el show siempre despega antes que la gestión.