28/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La crisis golpea a los negocios en Salta. Imagen: Instagram.
El relato oficial sobre un “pico histórico de consumo” choca de frente con la realidad de las pequeñas y medianas empresas en Salta. Desde el sector aseguran que el diagnóstico del Gobierno nacional no refleja lo que ocurre en la calle: menos ventas, más costos y una rentabilidad en caída que pone en riesgo la continuidad de muchos negocios.
El presidente de la Cámara de Pymes de Salta, Darío Pellegrini, fue contundente al cuestionar las declaraciones de Javier Milei. “Es una realidad parcial”, afirmó, y explicó que si bien el comercio electrónico muestra cierta actividad, no logra compensar la retracción general del consumo. Incluso advirtió que las propias plataformas online también evidencian una desaceleración.
Según describió, el sector atraviesa una “doble presión”: por un lado, la caída de las ventas y, por otro, el aumento de costos operativos. Esta combinación impacta directamente en la rentabilidad. “Sin rentabilidad no hay inversión, no hay aumentos salariales ni expansión. Un negocio que no es rentable tiene un horizonte muy corto”, señaló.
Entre los rubros más afectados, Pellegrini mencionó al comercio minorista tradicional, golpeado tanto por el cambio en los hábitos de consumo como por la falta de dinero en circulación. También destacó la difícil situación de la gastronomía y la hotelería, afectadas por la menor actividad económica y la baja del turismo.
Otro sector comprometido es el vinculado a la minería y sus proveedores. Empresas que habían apostado a ese crecimiento hoy enfrentan una fuerte caída en la demanda. “Muchas firmas que se reconvirtieron para trabajar con la minería directamente no tienen clientes”, advirtió.
En el plano laboral, el panorama también es preocupante. Pellegrini explicó que la pérdida de empleo es una consecuencia directa de la caída del consumo. “El despido es la última instancia antes del cierre de una Pyme”, sostuvo, y señaló que el trabajo formal está siendo reemplazado por actividades informales o de subsistencia.
Desde la Cámara insisten en que el principal desafío es sostener la actividad en un contexto de baja demanda, altos costos y deterioro del poder adquisitivo. Mientras tanto, crece la distancia entre el discurso oficial y la situación que atraviesa el entramado productivo local.






