Realidad mata relato libertario: Bunge cerró una planta en Campana y dejó a 200 trabajadores sin empleo

27/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La multinacional Bunge cerró su histórica planta de fertilizantes en Campana y alrededor de 200 trabajadores perderán sus empleos. La empresa argumentó que importar desde China resulta más barato que producir en Argentina, en medio de una crisis que golpea al cordón químico y petroquímico de Zárate-Campana.

La multinacional Bunge anunció el cierre de su planta de fertilizantes en Campana, provincia de Buenos Aires, y dejará sin trabajo a unas 200 personas. La decisión representa otro golpe para el empleo industrial y para una región cuya economía depende, en parte, de los salarios que genera la actividad fabril.

La empresa justificó el cierre al sostener que ya no resulta competitivo fabricar en el país tiosulfato de amonio, un fertilizante elaborado a base de azufre y amoníaco. Según explicaron sus directivos ante los trabajadores, es más barato importar el producto desde China que producirlo en Argentina.

El anuncio llegó mientras la planta atravesaba una parada anual programada para realizar reparaciones. Oscar Casco, secretario general del Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Zárate, relató cómo se comunicó la decisión: “El lunes a las 17 sacaron a todo el mundo y dijeron que en el curso del día de hoy van a estar llegando los telegramas de despido”.

Al momento de sus declaraciones, los trabajadores todavía no habían recibido las notificaciones formales.

Denuncia sindical para intentar frenar los despidos

Casco detalló que en la fábrica trabajan entre 80 y 90 personas bajo convenio del sindicato químico, además de otras 25 a 30 fuera de convenio. A ese grupo se suman empleados de mantenimiento, vigilancia, comedor, limpieza y otras actividades vinculadas con el funcionamiento de la planta.

El dirigente estimó que alrededor de 200 personas quedarán sin empleo. El sindicato adelantó que presentará una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y solicitará una audiencia para intentar revertir la decisión.

“La intención de nosotros es revertir esta situación y pelear los puestos de trabajo”, afirmó Casco.

Según el representante gremial, el cierre está relacionado con la apertura de las importaciones, la reducción de aranceles para productos químicos fabricados en el exterior y los altos costos de las materias primas y la energía.

También señaló que la empresa no había manifestado dificultades económicas durante las negociaciones previas. Como ejemplo, recordó que en mayo firmó un acuerdo paritario junto con otras compañías de la actividad sin advertir problemas.

Una planta histórica que producía fertilizantes desde 1968

La fábrica comenzó a operar en 1968 y fue pionera en la producción de fertilizantes para el campo en América Latina. A lo largo de su historia pasó por distintas empresas: primero estuvo bajo la órbita de Petrosur, luego de Pérez Companc (PECOM) y posteriormente de Petrobras.

En noviembre de 2009, Bunge Argentina adquirió la planta por aproximadamente 71 millones de dólares.

Los trabajadores cuentan con una importante formación química y perciben salarios que promedian los 5 millones de pesos, según los datos difundidos en el informe.

“Un operador necesita entre cuatro y cinco años de formación para trabajar de manera segura en una instalación de este tipo”, explicó Casco.

Zárate-Campana, un cordón industrial golpeado por los cierres

El cierre de Bunge se suma a otros conflictos que afectaron al sector químico y petroquímico de la región.

En junio de 2025, la multinacional suiza Clariant anunció el cierre definitivo de su planta de Zárate, con 42 trabajadores despedidos, según el sindicato. Poco después, Archroma cerró sus instalaciones y desvinculó a otros 25 operarios.

A esos casos se sumó Barcan Química, dedicada al fraccionamiento de productos químicos, que cerró después de 12 años de actividad y dejó sin empleo a ocho trabajadores.

Otras empresas también atravesaron conflictos y recortes. Agrofina inició un procedimiento preventivo de crisis y planteó la posibilidad de desvincular a 70 trabajadores. En tanto, Alpek enfrentó un conflicto por 29 despidos que inicialmente se resolvió mediante la intervención del Ministerio de Trabajo.

Posteriormente, Alpek cerró su planta de reciclaje Ecopek, en Zárate, con otros 40 puestos afectados.

También se registraron conflictos y denuncias de despidos vinculados a Bayer, incluidos trabajadores tercerizados.

Durante 2026, el panorama se agravó con el cierre de Cabot Argentina en Campana, la única fábrica de negro de humo del país, que llevaba más de seis décadas en funcionamiento y cuya salida afectó a unos 150 trabajadores directos e indirectos. Además, se registraron despidos en la planta de Air Liquide.

Los sindicatos de la región vinculan esta sucesión de cierres y recortes con la caída de la producción, el avance de las importaciones y la reducción de costos empresariales.

El cierre de Bunge suma otro capítulo a la pérdida de puestos de trabajo industriales en uno de los principales polos químicos del país.