RENUNCIÓ SECRETARIO DE DD.HH. DE MILEI

04/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Otro funcionario que se va, renunció Alberto Baños, subsecretario de Derechos Humanos del gobierno de Milei. Imagen: Archivo.
La sangría dentro del Gobierno suma un nuevo capítulo. Tras la reciente salida de la cúpula de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), ahora se confirmó la renuncia de Alberto Baños a la Subsecretaría de Derechos Humanos (SDH). Su paso por el organismo quedó marcado por el desmantelamiento de políticas de memoria, una reducción drástica de estructura —que quedó en apenas un tercio— y una polémica intervención ante Naciones Unidas en la que relativizó los crímenes de la última dictadura.

La salida de Baños se produce en simultáneo con el desembarco de Alfredo Vítolo en la SDH, un exasesor del macrismo conocido por su prédica a favor del “perdón” a represores condenados.

Baños había llegado al cargo apadrinado por su amigo y ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. Su historial previo ya generaba cuestionamientos: como juez, no avanzó en la investigación por la desaparición del policía Arshak Karhanyan y firmó un fallo que favoreció la excarcelación del exministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz.

Consultado por este medio, Cúneo Libarona confirmó la renuncia y elogió a Baños como un “excelente funcionario”.

Sin embargo, su gestión estuvo atravesada por despidos masivos y un fuerte clima de intervención policial: efectivos de la PFA llegaron a controlar el acceso a la sede de la SDH ubicada en el Espacio de Memoria de la exESMA. Baños, además, nunca logró completar la designación de cargos claves.

El inicio del año expuso el nivel de conflictividad interna. A través de un mensaje de WhatsApp, su secretaria anunció el cierre del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti y la licencia del personal. Pese a las promesas del propio Baños, el espacio nunca reabrió. También censuró jornadas sobre políticas de memoria cuando ya habían comenzado.

La ofensiva continuó en febrero, cuando bloqueó un recital organizado por organismos de derechos humanos en la exESMA y acudió a la Justicia para impedir actividades en El Faro, el sitio de memoria de Mar del Plata.

En el plano institucional, promovió una “solución amistosa” ante la CIDH para equiparar los crímenes de organizaciones armadas con delitos de lesa humanidad, una posición históricamente impulsada por sectores defensores de represores. También intervino en favor de los jueces trasladados por Mauricio Macri —Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi— para que conservaran sus cargos.

El golpe final llegó en mayo, cuando aceptó la degradación de la Secretaría de Derechos Humanos a Subsecretaría, una decisión que también rebajó de categoría al Museo Sitio ESMA y al Archivo Nacional de la Memoria, que quedaron bajo la órbita del CIPDH. Ese movimiento consolidó el avance del círculo cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, particularmente de Sebastián Amerio, quien desde el inicio desplazó de hecho al ministro Cúneo Libarona.

En los últimos meses, Baños comenzó a sentir la presión directa del sector que domina el CIPDH —identificado como “las fuerzas del cielo”— y que responde al mismo esquema de poder interno.

Según reveló Página/12, el ahora exfuncionario mantenía contacto con Ricardo Saint Jean, abogado vinculado a Justicia y Concordia, y estaba al tanto de una estrategia para promover arrestos domiciliarios masivos para represores.

Su renuncia llega en un contexto de retrocesos institucionales y creciente tensión interna en el área de derechos humanos, dejando un organismo debilitado y en plena disputa de poder.