RIGI: Bausili detonó el relato libertario

14/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Imagen: LPO/Juan Casas.
El relato libertario sobre la llegada masiva de inversiones recibió un golpe inesperado desde el propio corazón del Gobierno. Un informe técnico del Banco Central que conduce Santiago Bausili confirmó que, desde la puesta en marcha del RIGI impulsado por Javier Milei y Luis Caputo, la Argentina registró una salida neta de inversión extranjera directa por más de 4.687 millones de dólares.

El dato cayó como una bomba en medio de la narrativa oficial que prometía una lluvia de capitales gracias al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El esquema, presentado como una de las grandes apuestas económicas del oficialismo, entró en vigencia en julio de 2025 con beneficios impositivos, cambiarios y regulatorios para grandes empresas. Sin embargo, los números oficiales muestran que los dólares no se quedaron en el país.

Según el documento del Banco Central, gran parte de los movimientos registrados correspondieron a multinacionales que aprovecharon las flexibilizaciones para cancelar deudas internas, reorganizar balances y girar utilidades al exterior. En lugar de nuevas fábricas, ampliaciones industriales o desembolsos productivos masivos, el flujo terminó alimentando una fuerte salida de divisas.

Los datos del informe exponen además otra señal delicada para el Gobierno: durante el último trimestre de 2025, las utilidades y dividendos enviados al exterior alcanzaron los 1.194 millones de dólares, mientras que la reinversión efectiva apenas superó los 241 millones. La diferencia dejó al descubierto una dinámica marcada más por la extracción de ganancias que por la apuesta a largo plazo en la economía argentina.

El impacto político fue inmediato porque el RIGI había sido vendido por la Casa Rosada como el motor que iba a cambiar el perfil económico del país y convertir a la Argentina en un imán para las inversiones globales. Sin embargo, los desembolsos reales quedaron muy por debajo de las cifras multimillonarias anunciadas en conferencias y actos oficiales.

Mientras el Gobierno exhibe proyectos mineros por decenas de miles de millones de dólares, el dinero efectivamente ingresado al país bajo el régimen fue mucho menor. Incluso sectores económicos cercanos al liberalismo empezaron a cuestionar la falta de resultados concretos y la necesidad de extender el programa hasta 2027 para intentar seducir a empresas que todavía no terminan de desembarcar.

En paralelo, la administración nacional ya prepara un nuevo “Súper RIGI”, con beneficios todavía más agresivos para inversiones tecnológicas, incluyendo fuertes reducciones impositivas. La iniciativa volvió a encender el debate sobre los privilegios fiscales para determinados sectores mientras el resto de la economía continúa enfrentando una presión tributaria récord.

El informe también encendió alarmas por otro dato sensible: durante 2025, miles de millones de dólares terminaron destinados al ahorro privado y la dolarización, mientras la inversión productiva permaneció prácticamente congelada. Economistas y consultoras advirtieron que el problema de fondo no es la falta de dinero, sino la persistencia de un clima de incertidumbre económica y financiera.