13/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Corte de Ruta. Imagen: Captura de video.
La comunidad originaria 50 Hectáreas de La Cortada mantiene cortes totales y parciales sobre la Ruta Nacional 81, cerca de Coronel Juan Solá (Estación Morillo), para reclamar electricidad, viviendas, trabajo, atención sanitaria y asistencia alimentaria. Al lunes 12 de octubre, la protesta cumplía 14 días sin una solución, según sus representantes. El cacique Julio Albornoz afirmó que los pedidos fueron presentados ante el Gobierno provincial en agosto, pero que los compromisos asumidos todavía no se tradujeron en respuestas concretas.
La protesta se desarrolla en el departamento Rivadavia, en el noreste de Salta. Integrantes de la comunidad 50 Hectáreas de La Cortada sostienen la medida de fuerza mediante interrupciones totales y parciales del tránsito que, según informaron, se alternan cada 20 minutos.
Los manifestantes reclaman acceso a servicios y derechos básicos que consideran pendientes: suministro eléctrico, viviendas adecuadas, oportunidades laborales, atención médica y módulos alimentarios focalizados. Según explicaron, las demandas fueron planteadas formalmente ante funcionarios provinciales antes de iniciar el corte.
La continuidad de la protesta fue confirmada el lunes 12 de octubre. “Aquí seguimos sin alguna novedad todavía”, expresaron integrantes de la comunidad al referirse a las gestiones realizadas y a la falta de avances que, según denunciaron, mantiene abierto el conflicto.
Aseguran que los reclamos fueron presentados en agosto
Uno de los principales referentes de la protesta es Julio Albornoz, cacique de la comunidad, quien había explicado en declaraciones a Radio Salta que el petitorio fue presentado el 1 de agosto. También señaló que el 12 de ese mes mantuvieron un encuentro con representantes del Gobierno provincial, durante el cual les habrían prometido una respuesta.
“El 12 de agosto pasado estuvimos con la gente del Gobierno y nos dijeron que nos iban a responder a nuestros pedidos, pero hasta ahora no pasa nada”, afirmó Albornoz en aquella entrevista.
De acuerdo con su relato, las gestiones incluían pedidos relacionados con vivienda, salud, empleo y asistencia alimentaria, además de la necesidad de contar con electricidad. La comunidad sostiene que la falta de soluciones después de esas reuniones fue uno de los motivos que impulsaron la medida de fuerza.
Hasta el lunes 12 de octubre, los manifestantes aseguraban que no habían recibido novedades concretas. No obstante, la información disponible corresponde a los testimonios de los integrantes de la comunidad y no incluye una respuesta oficial del Gobierno provincial sobre el estado de las gestiones.
Sostener la protesta también afecta los ingresos familiares
La permanencia sobre la ruta tiene consecuencias económicas para las familias que participan de la medida. Según explicó Albornoz, muchos integrantes de la comunidad dependen de trabajos temporarios y changas para sostener sus hogares, por lo que dedicar largas jornadas al reclamo implica dejar de realizar actividades que les permiten obtener ingresos.
“Lamentablemente, para estar aquí, dejamos nuestra familia, nuestros hijos, ya no podemos hacer una changuita para tener algún sustento”, expresó el cacique al describir las dificultades que atraviesan los manifestantes.
La situación refleja otra de las demandas centrales del reclamo: la falta de oportunidades laborales estables. Para las familias, el acceso al empleo está vinculado con la posibilidad de mejorar sus viviendas, garantizar la alimentación y afrontar gastos esenciales.
Pese a las dificultades, los integrantes de la comunidad resolvieron continuar con la protesta mientras esperan una respuesta a sus pedidos.
Un conflicto abierto en el departamento Rivadavia
La medida de fuerza comenzó a fines de septiembre y, al cumplirse dos semanas, seguía sin una solución anunciada por las autoridades. Los cortes mantienen interrumpida de manera periódica la circulación sobre la Ruta Nacional 81, un corredor importante para el tránsito en el norte provincial.
La comunidad 50 Hectáreas de La Cortada reclama una respuesta concreta a necesidades vinculadas con servicios básicos, vivienda, salud, trabajo y alimentación. Sus representantes aseguran que las gestiones comenzaron en agosto y que la falta de avances los llevó a sostener el reclamo en la ruta.
Por ahora, el conflicto continúa abierto. La resolución dependerá de las respuestas que puedan brindar los organismos competentes y de eventuales acuerdos que permitan atender las demandas y normalizar la circulación.







