22/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Estado de as rutas argentinas. Imagen: Web.
Un informe técnico de trabajadores viales pintó un panorama desolador y peligroso: entre el 65% y el 70% de la red de rutas nacionales está en estado regular o malo, fruto de la parálisis de la obra pública y la desidia oficial, y eso convirtió a gran parte del país en una trampa mortal para quienes transitan sus caminos.
Según el relevamiento elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), el abandono del mantenimiento preventivo y la detención de obras han disparado la siniestralidad, con un aumento del 14% en víctimas fatales, alcanzando 4.369 muertes, evidencia cruda de lo que ocurre cuando las rutas dejan de ser seguras.
Algunas carreteras quedaron directamente definidas como “ruleta rusa” por los técnicos. La Ruta Nacional 33, que une Buenos Aires con Santa Fe y conecta puertos clave, tiene fallas estructurales severas donde el asfalto cedió y los parches duran menos de seis meses. La Ruta Nacional 151, vital para el transporte hacia Vaca Muerta, está en abandono total, con baches tipo cráter que obligan a circular por la banquina porque el bacheo ya no funciona.
En el norte y el Litoral la situación es igual de crítica: tramos como la Ruta Nacional 121 en Corrientes presentan fallas estructurales completas; la 119 tiene calzada deteriorada con bordes rotos y mezcla de camiones y turistas; y accesos esenciales como la A015 y 136 en Entre Ríos tienen banquinas descalzadas y estructuras exhaustas, claves para el comercio con Brasil y Uruguay.
La provincia de Buenos Aires también se transformó en un “peaje hacia la muerte”: la Ruta Nacional 5 suma tarifas sin mejoras, la Ruta 3 tiene obras paralizadas y alta siniestralidad por choques frontales, y la Ruta 7 obliga a desvíos peligrosos, con baches profundos y falta de iluminación.
En el Noroeste, rutas que debían convertirse en autovías, como la 34 entre Jujuy y Salta, quedaron inconclusas tras el abandono de contratistas y vencimiento de préstamos, dejando tramos de alto riesgo con ahuellamiento profundo por el transporte pesado.
La conclusión del informe no deja lugar a incertidumbres: la red vial nacional está en estado crítico, con obras detenidas, mantenimiento abandonado y miles de muertes que evidencia que viajar por la Argentina se volvió, salvo excepciones, una ruleta rusa donde cada recorrido puede costar caro.







