03/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Claudio Mohr, presidente de SAETA se reunión con Diputados Sostuvo que el presupuesto que llega es insuficiente. Imagen: Prensa.
La crisis del transporte en Salta suma un nuevo capítulo y la paciencia de los usuarios parece haber llegado al límite. Aunque SAETA desembolsó una parte de la millonaria deuda que mantiene con las empresas transportistas, los colectivos nocturnos siguen fuera de circulación y la indignación de estudiantes y trabajadores crece día tras día.
Según trascendió, la empresa estatal abonó alrededor de 1.200 millones de pesos de una deuda total que ronda los 7.000 millones. Sin embargo, el pago apenas representa una fracción del monto adeudado y no alcanzó para destrabar el conflicto que mantiene paralizado el servicio durante la noche y la madrugada.
La medida afecta a miles de salteños que dependen del transporte público para estudiar, trabajar o regresar a sus hogares. El malestar ya se trasladó a las calles con protestas, marchas y ruidazos que continúan sumando participantes. Durante la última jornada, estudiantes avanzaron hasta la Legislatura provincial para exigir una solución urgente.
Mientras la bronca social aumenta, las autoridades reconocen que el sistema atraviesa una situación financiera crítica. El presidente de SAETA, Claudio Mohr, aseguró que el transporte opera con un déficit mensual de entre 3.000 y 4.000 millones de pesos y afirmó que los recursos actuales son insuficientes para sostener el funcionamiento normal del servicio.
Las declaraciones encendieron aún más la polémica cuando surgió la posibilidad de revisar algunos beneficios estudiantiles para intentar reducir costos. La propuesta generó rechazo inmediato debido a que implicaría modificar normativas vigentes y, según antecedentes de la propia empresa, tampoco resolvería el problema financiero de fondo.
Los números muestran que la suspensión nocturna representa un ahorro relativamente menor frente al gigantesco déficit del sistema. Por eso, muchos sectores interpretan la medida como una fuerte presión para acelerar la llegada de fondos y garantizar la continuidad del servicio.
La tensión también escaló en el plano judicial. El dirigente del PRO Nicolás Maggio presentó un recurso de amparo para exigir la restitución de los recorridos nocturnos, al considerar que se trata de un servicio esencial que no puede ser interrumpido de manera arbitraria.
Mientras tanto, desde distintos sectores políticos cuestionan el manejo de la crisis y reclaman conocer con mayor profundidad las cuentas de las empresas. Las críticas apuntan a que los usuarios terminan pagando las consecuencias de una disputa económica que sigue sin resolverse.
Como si el escenario no fuera lo suficientemente complejo, un nuevo frente de conflicto amenaza con agravar aún más la situación. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió que si no se abonan diferencias salariales adeudadas antes del vencimiento establecido, podrían iniciarse medidas de fuerza desde este mismo fin de semana.
Con estudiantes movilizados, trabajadores en alerta y usuarios cada vez más perjudicados, el transporte salteño atraviesa uno de sus momentos más delicados. Por ahora, la promesa de recuperar los colectivos nocturnos sigue sin fecha concreta y la incertidumbre domina el escenario.







