09/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Vicuñas en Salta. Imagen: Web.
El proyecto de ley que busca habilitar el aprovechamiento de la fibra de vicuña mediante la esquila de ejemplares silvestres abrió un intenso debate en el Senado de Salta. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, comenzó a ser analizada en una ronda de consultas donde especialistas, legisladores y representantes de comunidades originarias expusieron observaciones y plantearon modificaciones al texto.
La primera exposición estuvo a cargo de la licenciada en Filosofía y especialista en camélidos, María Mercedes Puló, quien cuestionó distintos aspectos de la propuesta durante una reunión ampliada de la Comisión de Minería, Recursos Naturales y Medio Ambiente, encabezada por el senador Gonzalo Caro Dávalos.
Uno de los principales puntos señalados por la especialista fue una aparente contradicción en el artículo primero de la iniciativa. Según explicó, el texto establece simultáneamente la prohibición y la habilitación de determinadas actividades vinculadas a la vicuña, por lo que consideró necesario redefinir y precisar el alcance de la normativa.
Puló también sostuvo que podría resultar más conveniente modificar la legislación actualmente vigente en la provincia antes que sancionar una nueva ley completa. Además, pidió incorporar mayor flexibilidad en la redacción para contemplar las distintas realidades geográficas, productivas y ambientales existentes entre regiones como Rosario de Lerma, Molinos y la Puna salteña.
Durante su exposición, la especialista advirtió que las poblaciones de vicuñas presentan variaciones permanentes y enfrentan desafíos vinculados a la competencia con otras especies. Entre ellas mencionó al guanaco, que en determinadas zonas desplaza a las vicuñas de sus hábitats tradicionales.
También recordó que estos animales se desplazan entre las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca, motivo por el cual consideró indispensable que los censos poblacionales y las políticas de conservación se desarrollen con una visión regional y coordinada, articulada con la legislación nacional y los acuerdos internacionales sobre protección de fauna.
Otro de los puntos destacados estuvo relacionado con el alto valor económico de la fibra de vicuña. Puló señaló que la futura normativa debería contemplar recursos específicos para fortalecer los controles y capacitar a las fuerzas de seguridad, personal aduanero y organismos de fiscalización, con el objetivo de prevenir maniobras ilegales vinculadas a la comercialización de este recurso.
Asimismo, propuso generar incentivos económicos para los pobladores de alta montaña que colaboran en la preservación de la especie y reclamó mecanismos que permitan garantizar que la materia prima permanezca en la región para ser trabajada por artesanos locales, generando empleo y valor agregado.
En su repaso histórico, la especialista recordó las experiencias pioneras desarrolladas en Abra Pampa, Jujuy, y posteriormente en el criadero de Molinos, en Salta. Allí se impulsaron proyectos destinados a aprovechar la fibra en origen, en una época en la que el kilogramo de lana de vicuña alcanzaba valores cercanos a los 750 dólares en los mercados especializados.
Puló explicó además que se necesitan fibras obtenidas de aproximadamente ocho vicuñas para producir un kilogramo de lana y remarcó que se trata de una especie silvestre que rechaza el contacto humano, razón por la cual nunca podrá ser considerada un animal doméstico.
En materia legal, recordó que la vicuña posee reconocimiento constitucional como patrimonio provincial y destacó la importancia de fortalecer los instrumentos normativos vinculados a su conservación y aprovechamiento sustentable.
El proyecto actualmente en análisis mantiene la prohibición de la caza y tenencia de vicuñas en todo el territorio provincial, pero habilita la obtención de fibra mediante la técnica ancestral conocida como “chaku”, un sistema de captura, esquila y liberación que evita el sacrificio del animal y que deberá desarrollarse bajo planes de manejo autorizados por el Ministerio de Producción y Minería.
La iniciativa también declara zonas de reserva e interés especial a los departamentos de Cachi, Molinos, San Carlos, La Poma, Los Andes, Rosario de Lerma, Iruya, Santa Victoria y Cafayate. Además, establece que los ingresos generados por la comercialización de la fibra deberán beneficiar prioritariamente a productores y comunidades locales.
Sin embargo, las observaciones no provinieron únicamente del ámbito académico. Durante el encuentro, el senador Dani Nolasco transmitió la preocupación de comunidades de La Poma, que solicitan que la ley deje expresamente establecido que la esquila de vicuñas sea una actividad reservada exclusivamente para los pobladores locales.
Por su parte, el senador Walter Cruz insistió en que cualquier beneficio económico derivado del aprovechamiento de la fibra debe llegar de manera directa a las comunidades que habitan los territorios donde se desarrolla la actividad.
Ante las distintas posiciones expuestas, el Senado decidió continuar con la ronda de consultas. El objetivo es incorporar nuevas voces al debate antes de emitir un dictamen definitivo sobre una iniciativa que busca combinar conservación ambiental, desarrollo productivo y participación de las comunidades vinculadas históricamente con la vicuña.







