SALTA GOLPEADA POR EL AGUA: Sáenz supervisa asistencia tras temporal que dejó más de 240 evacuados

09/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Gustavo Sáenz, se hizo presente para supervisar la asistencia a El Galpón y Metán. Imagen: Prensa del Gobierno de la Provincia de Salta.
La provincia de Salta vive días de crisis climática y emergencia social después de un temporal histórico que provocó inundaciones repentinamente graves, desbordes de ríos y anegamientos en el sur provincial, especialmente en El Galpón y San José de Metán. Más de 240 familias tuvieron que ser evacuadas, sus calles quedaron convertidas en ríos y el impacto de las lluvias —que rondaron los 200 milímetros en pocas horas— hizo colapsar infraestructura urbana básica.

En medio de este desastre climático que dejó barrios enteros bajo el agua y pérdidas materiales irreparables, el gobernador Gustavo Sáenz se trasladó personalmente al territorio para supervisar el operativo de asistencia integral desplegado por el Estado provincial, en coordinación con intendencias, municipios y organismos de seguridad y salud.

La escena fue la de un Estado que quiso mostrar control y “presencia” ante lo que algunos vecinos describieron como un golpe de la naturaleza sin precedentes. Sáenz recorrió el centro de evacuados instalado en el Complejo Deportivo Municipal de El Galpón, donde conversó con damnificados y supervisó la entrega de colchones, frazadas, módulos alimentarios, ropa seca y agua potable.

He venido a El Galpón para asegurar que todo el gabinete provincial está a disposición de lo que la gente necesita en este momento difícil”, declaró el gobernador, según consignaron medios locales, ratificando que el operativo no solo buscaba asistencia inmediata, sino también el retorno de las familias a sus hogares —algo que ya comenzó a suceder desde el sábado por la mañana para muchos afectadas.

En San José de Metán, Sáenz se reunió con el intendente José Issa y otros funcionarios para evaluar el avance de los trabajos de recuperación del pavimento y arterias principales, que quedaron comprometidas tras el temporal y las crecidas de canales pluviales, como en la intersección de Buenos Aires y Juana Azurduy, donde el sistema de desagüe colapsó y arrancó el pavimento mismo.

Lo que se expresa en estas imágenes y recorridas protocolares es también el rostro del impacto social del fenómeno climático: barrios como San Francisco, La Esperanza, Justo Juez y Victoria, entre otros, sufrieron anegamientos que obligaron a la evacuación de hogares mientras vecinos perdían en minutos bienes y posibilidades de vida normal.

El operativo fue articulado entre múltiples áreas del Estado —Desarrollo Social, Seguridad, Defensa Civil, Salud y Vialidad— y contó con la presencia estable de las fuerzas de seguridad y Defensa Civil para apoyar la evacuación, las tareas logísticas, vigilancia y asistencia constante, bajo una lógica de tres ejes: asistencia, evacuación y seguridad.

Estos hechos ocurren en un contexto donde el Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta por tormentas intensas, y donde vecinos relatan que el agua ingresó a sus casas “con una velocidad inusual”, llevándose consigo muebles, documentos y recuerdos, mientras rutas quedaron cortadas y barrios aislados.

Más allá de la foto del gobernador con un chaleco institucional, la tragedia social es profunda: muchas familias retornan a hogares maltrechos, otros siguen sin luz ni servicios básicos, y el impacto económico y emocional de la emergencia se siente en cada barrio afectado. En medio de las lluvias y el alerta que no cede, la respuesta oficial es puesta a prueba por la urgencia de una emergencia que no admite pausas.