12/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella. Imagen: Web.
Mientras crece la presión política sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los siete diputados nacionales por Salta permanecen al margen de la iniciativa impulsada por distintos bloques opositores para debatir una eventual remoción del funcionario.
La propuesta busca convocar una sesión especial para el próximo 23 de junio con el objetivo de analizar pedidos de informes, una posible interpelación y una moción de censura contra el principal colaborador del presidente Javier Milei.
El escándalo que rodea a Adorni se profundizó luego de las polémicas explicaciones brindadas sobre el origen de parte de su patrimonio, especialmente tras reconocer la existencia de ahorros no declarados oportunamente y atribuir el crecimiento de su fortuna a inversiones realizadas en criptomonedas años atrás.
Lejos de cerrar la controversia, las declaraciones generaron nuevas dudas y multiplicaron los cuestionamientos desde distintos sectores políticos.
Frente a este escenario, legisladores del peronismo, la izquierda, la Coalición Cívica, sectores del radicalismo y otros espacios opositores comenzaron a coordinar acciones para llevar el tema al recinto.
Sin embargo, ninguno de los diputados nacionales por Salta se sumó hasta el momento al pedido de sesión especial.
Entre ellos aparecen los representantes libertarios Carlos Zapata, Julio Moreno, Gabriela Flores e Ivana Bruno, quienes se alinean con el oficialismo nacional y se descuenta que respaldarán la continuidad de Adorni.
Las principales incógnitas giran alrededor de los legisladores vinculados al gobernador Gustavo Sáenz: Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella. Los tres suelen acompañar iniciativas del Gobierno nacional mediante votos favorables, ausencias estratégicas o posiciones moderadas, por lo que su postura vuelve a estar bajo observación.
La oposición busca avanzar con mecanismos previstos en la Constitución Nacional para ejercer control parlamentario sobre la Jefatura de Gabinete. Entre ellos figura la moción de censura, una herramienta incorporada con la reforma constitucional de 1994 que, en el caso argentino, puede aplicarse exclusivamente al jefe de Gabinete.
Para que iniciativas de este tipo prosperen sobre tablas se requiere una mayoría especial de dos tercios, un escenario que hoy aparece complejo para los sectores que impulsan el debate.
Por esa razón, la estrategia opositora apunta primero a reunir quórum y forzar el tratamiento de los expedientes en comisión, una metodología que ya utilizó en anteriores enfrentamientos con el oficialismo.
Mientras tanto, el silencio de los representantes salteños alimenta interrogantes sobre cuál será su posición cuando el caso llegue al recinto y la presión política alcance su punto máximo.







