25/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Diputados salteños alineados con Milei para entregarnos a los fondos buitres. Imagen: Web.
La Cámara de Diputados de la Nación dejó al descubierto una realidad política que ya casi nadie discute: cuando el gobierno de Javier Milei necesita votos para sus proyectos más sensibles, los encuentra en la representación salteña. Una vez más, los siete diputados nacionales por Salta terminaron votando en sintonía con la Casa Rosada, respaldando dos iniciativas que generan fuertes cuestionamientos desde sectores opositores: el pago de 171 millones de dólares a los últimos fondos buitre que litigaban contra la Argentina y la aprobación del denominado Súper RIGI, un régimen que amplía beneficios extraordinarios para grandes corporaciones.
Lejos de las diferencias partidarias que suelen exhibirse en campaña, la sesión mostró nuevamente una coincidencia casi perfecta entre los legisladores libertarios y los representantes que responden políticamente al gobernador Gustavo Sáenz.
Millones para los fondos buitre
La primera votación caliente de la jornada convirtió en ley el acuerdo impulsado por el Gobierno nacional para cerrar los litigios pendientes con los fondos Bainbridge y Attestor, dos grupos financieros que mantenían demandas contra la Argentina por la deuda en default de 2001.
La iniciativa habilita el desembolso de 171 millones de dólares antes del 30 de junio.
Mientras el oficialismo celebró el cierre definitivo de los juicios internacionales, desde sectores críticos cuestionaron que nuevamente sean los argentinos quienes deban afrontar pagos multimillonarios a fondos especulativos que durante años hicieron negocios con la deuda externa.
Sin embargo, para los siete diputados salteños no hubo dudas. Todos acompañaron la posición impulsada por el gobierno de Milei.
Uno de los principales defensores fue el libertario Carlos Zapata, quien responsabilizó a gobiernos anteriores por la situación financiera y sostuvo que la aprobación del acuerdo permitirá recuperar credibilidad internacional.
Para la oposición, en cambio, el mensaje fue otro: más recursos públicos destinados a satisfacer exigencias de acreedores financieros mientras continúan los recortes en áreas sensibles como salud, educación, ciencia y obra pública.
Súper RIGI: beneficios gigantes para corporaciones gigantes
Horas después llegó el segundo gran triunfo legislativo para Milei. La Cámara baja otorgó media sanción al llamado Súper RIGI, una versión ampliada del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aprobado junto con la Ley Bases.
La iniciativa apunta a atraer inversiones superiores a los mil millones de dólares mediante importantes ventajas fiscales, aduaneras y regulatorias para grandes empresas nacionales y extranjeras. Desde el oficialismo aseguran que se trata de una herramienta indispensable para captar inversiones y generar empleo.
Los críticos sostienen exactamente lo contrario: consideran que se profundiza un modelo extractivista que entrega recursos estratégicos a corporaciones multinacionales con escasas garantías de desarrollo industrial para las provincias.
Pese a las controversias, los siete diputados salteños volvieron a votar alineados con la Casa Rosada. Julio Moreno Ovalle defendió el proyecto argumentando que permitirá competir con países vecinos por grandes inversiones.
Por su parte, Bernardo Biella acompañó la iniciativa, aunque reconoció que sin infraestructura, rutas, energía, trenes y conectividad será imposible que las inversiones generen un verdadero desarrollo regional.
La paradoja quedó expuesta en el propio recinto: mientras se promocionan inversiones multimillonarias, el Gobierno nacional mantiene paralizada gran parte de la obra pública que precisamente permitiría sostener esos proyectos.
Gustavo Sáenz y la estrategia del acompañamiento
Detrás de cada votación vuelve a aparecer la misma pregunta: ¿hasta dónde llega la independencia política del saencismo respecto del gobierno nacional?
Los tres diputados de Innovación Federal —Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega— responden políticamente al gobernador Gustavo Sáenz. Y aunque formalmente no integran La Libertad Avanza, en los hechos terminan acompañando buena parte de las iniciativas centrales impulsadas por Javier Milei.
La relación entre Sáenz y la Casa Rosada se ha caracterizado por una estrategia de diálogo permanente y negociación constante por recursos para la provincia. Esa cercanía política vuelve a reflejarse en cada votación clave del Congreso.
Adorni mostró la única grieta
La única diferencia significativa apareció cuando la oposición intentó avanzar con una interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, uno de los funcionarios más cuestionados del gobierno libertario.
En esa votación la representación salteña mostró fisuras.
Bernardo Biella acompañó el planteo opositor, mientras que los diputados libertarios, junto a Yolanda Vega, rechazaron la iniciativa. Pablo Outes estuvo ausente.
Sin embargo, la división fue apenas una excepción dentro de una tendencia mucho más amplia.
Cuando se trata de los proyectos económicos más importantes para Javier Milei, la representación salteña vuelve a mostrar una disciplina política llamativa y una coincidencia que trasciende sellos partidarios.
Una postal que se repite
Lo ocurrido esta semana no constituye un hecho aislado. Antes respaldaron el Presupuesto 2026, las modificaciones sobre la Ley de Glaciares, la baja de la edad de imputabilidad y otros proyectos impulsados por la administración libertaria.
La fotografía comienza a consolidarse: mientras el Gobierno nacional profundiza su programa económico, los siete diputados nacionales por Salta continúan siendo un sostén parlamentario fundamental para las iniciativas más sensibles de la Casa Rosada. Y cada nueva votación alimenta una percepción cada vez más extendida entre sectores opositores: más allá de los discursos públicos, Salta se ha convertido en uno de los aliados legislativos más confiables del proyecto político de Javier Milei.







