SENADORA LLA: «Hay más de 10 millones de argentinos trabajando en la informalidad»

15/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Carmen Álvarez Rivero, senadora nacional por córdoba, respalda el proyecto de reforma laboral que impulsa el Poder Ejecutivo. Imagen: Agencia NA/Archivo.
La senadora nacional Carmen Álvarez Rivero, de La Libertad Avanza, no se anduvo con rodeos y largó una frase que sacude el tablero político y social: “hay más de 10 millones de argentinos trabajando en la informalidad”, dijo para defender la polémica reforma laboral impulsada por el Gobierno. Y no lo aclaró como un problema estructural: lo presentó casi como un dato que justifica meter mano en derechos laborales.

En declaraciones radiales, la legisladora cordobesa sostuvo que ese ejército de laburantes sin contrato, sin aportes y sin derechos sería parte de la razón por la que el país necesita una nueva ley que, según el oficialismo, “bajaría los costos y mejoraría la competitividad”. Es decir: más flexibilización laboral para justificar la precarización ya instalada.

Álvarez Rivero fue tajante: en su relato, quienes están en negro —sin obra social, jubilación ni estabilidad— están ahí porque “el mercado lo exige”, mientras que los siete millones que sí aportan serían los únicos “genuinos”. Así, convirtió la precariedad laboral en excusa para recortar derechos y armar un andamiaje legal que podría profundizar la marginalidad del empleo en Argentina.

Para colmo, la senadora cruzó a los gremios y a quienes cuestionan la reforma calificándolos de defensores de “privilegios” y de frenar el crecimiento económico, una lectura que ignora que buena parte de la mitad del mercado laboral ya funciona sin regulación formal ni protección social.

El escenario que describe Álvarez Rivero no es menor: en la Argentina contemporánea la informalidad es una tragedia extendida, con cifras que rondan entre casi la mitad de los trabajadores según estadísticas oficiales y análisis socioeconómicos independientes, lo que implica millones de personas sin derechos básicos.

La jugada política es clara: presentar como inevitables fenómenos que para muchos expertos son síntoma de políticas públicas fracasadas, para después justificar cambios legales que podrían empeorar aún más las condiciones de trabajo y de vida de la mayoría. Bienvenido sea el discurso de “flexibilizar para crecer”, pero para millones de argentinos ese crecimiento ya se transformó en informalidad, precariedad y vulnerabilidad social.