SERENATA A CAFAYATE: No hay paso por derrumbe

27/02/2026.- Salta al Instante.- Nico Ortiz- Foto portada: Trabajos de limpieza en la Ruta Nacional 68. Imagen: Web.
Lo que debía ser un fin de semana de fiesta, folklore y turismo masivo en la 52ª edición de la Serenata a Cafayate terminó convertido en caos vial y una “trampa geológica” para miles de vehículos. Un desprendimiento de rocas y tierra obligó al corte total de la Ruta Nacional 68 entre los kilómetros 23 y 27, en pleno corazón de la Quebrada de las Conchas, dejando sin paso a quienes intentaban llegar desde Salta hacia Cafayate mientras la fiesta ya arrancaba con miles de asistentes por la ruta.

El tramo afectado, situado entre Los Castillos y antes de La Yesera, se convirtió en un muro de piedra de la noche a la mañana producto de las lluvias que azotan la provincia desde hace días, justo cuando el operativo vial y de seguridad debía intensificarse para recibir a una multitud en el predio de la Bodega Encantada.

La Serenata —una fiesta folklórica que mueve miles de turistas, con artistas consagrados y la cobertura mediática nacional e internacional en pleno apogeo— encontró un escollo inesperado: no solo la cantidad de autos circulando por la Ruta 68 y la acumulación de vehículos, sino ahora la imposibilidad de ingreso por un derrumbe que se produjo en uno de los tramos más escénicos pero también geológicamente sensibles del corredor turístico.

Desde Vialidad Nacional confirmaron que ya estaban trabajando con maquinaria pesada para despejar el paso lo antes posible, aunque el ritmo de la intervención fue cuestionado por conductores que quedaron varados durante horas sin información clara ni desvíos alternativos señalizados en tiempo real.

El impacto del corte va más allá de una mera molestia para los turistas: el operativo de seguridad montado para la Serenata, que incluye más de 450 efectivos policiales y controles estrictos de alcoholemia y velocidad, ahora se ve tensionado por un cuello de botella vial que amenaza con generar congestión, accidentes y demoras que ningún plan de tránsito contempló en su magnitud.

Autoridades viales y de seguridad recomendaron extremar precauciones, informarse sobre la situación de la ruta y prever demoras, mientras que cientos de vehículos quedaron retenidos esperando que la maquinaria pudiera abrir un paso estrecho por el derrumbe.

Este nuevo episodio suma a un historial de rutas nacionales en Salta que sufren cortes por derrumbes, falta de mantenimiento o eventos climáticos extremos, poniendo en jaque no solo la logística de una fiesta ícono de la provincia, sino también la seguridad de quienes transitan la Ruta 68, un corredor vital entre Salta y los Valles Calchaquíes y uno de los accesos principales a Cafayate.

Mientras la Serenata sigue su curso entre música, peñas y público expectante, en la Quebrada de las Conchas el paisaje natural se volvió un obstáculo: la montaña reclama su lugar, y quien paga el precio son los visitantes atrapados entre piedras y el frío recordatorio de que, en Salta, la belleza también puede ser un riesgo.