13/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La Dra. Claudia Sheinbaum Pardo habló por teléfono con Donald Trump Sheinbaum acompañada por ministros durante una conversación telefónica con su par estadounidense Trump. (EFE/EFE)
Claudia Sheinbaum levantó el teléfono y marcó un límite. Frente a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de avanzar con ataques terrestres contra el narcotráfico, la mandataria mexicana fue tajante: no habrá tropas extranjeras en suelo mexicano. “Eso no está sobre la mesa”, le dijo sin vueltas.
La llamada se produjo en un clima regional cargado de tensión, con Washington envalentonado tras su intervención militar en Venezuela y con Trump insinuando que los carteles “controlan México”. Sheinbaum tomó la iniciativa para cerrar la puerta antes de que la amenaza se convirtiera en presión concreta.
El mensaje fue claro: cooperación sí, intervención no. Trump insistió con ampliar la participación de fuerzas estadounidenses, pero la respuesta fue inmediata. México colaborará en seguridad, pero sin ceder soberanía. Punto.
Tras la conversación, Sheinbaum confirmó que quedó descartada cualquier acción militar de Estados Unidos en territorio mexicano. La coordinación continuará, pero dentro de los límites constitucionales. Nada de botas extranjeras cruzando la frontera.
Trump también intentó colar en la charla la reciente operación militar en Venezuela. La presidenta respondió con la posición histórica de México: rechazo absoluto a las intervenciones militares. No hubo margen para dobles lecturas.
Además del choque por seguridad, ambos mandatarios hablaron de comercio, inversiones y de la próxima revisión del T-MEC, clave para una economía mexicana que envía el 80% de sus exportaciones a Estados Unidos. Un recordatorio implícito de que la presión militar también funciona como herramienta de chantaje económico.
Sheinbaum defendió la estrategia mexicana contra el narcotráfico y aseguró que el cruce de fentanilo hacia EE.UU. cayó un 50%, con una reducción del 43% en las muertes por consumo en territorio estadounidense. También reclamó a Washington hacerse cargo de su problema de demanda interna.
La presidenta fue más allá y rechazó el concepto de “narcoterrorismo” que impulsa el trumpismo para justificar acciones unilaterales. Advirtió que esa figura abre la puerta a intervenciones externas y no existe en la legislación mexicana.
Trump viene endureciendo su discurso y atando la cooperación antidrogas a aranceles y negociaciones comerciales. Sheinbaum eligió el cara a cara telefónico para desactivar la escalada y evitar que la relación bilateral derive en una confrontación abierta.
El mensaje final no admite traducciones:
México dialoga. México coopera. Y México no entrega su soberanía.







