21/10/2024.- Foto portada: Auditor Titular Interno de la Universidad Nacional de Salta, C.P.N. Ricardo Marcelo Hegab. Imagen: www.unsa.edu.ar
Tras la polémica por las auditorías y la autonomía universitaria, a partir del conflicto que las universidades públicas atraviesan en la gestión de Javier Milei, salieron a la luz diversos cuestionamientos a la actual conducción de la Universidad Nacional de Salta. Según esas declaraciones, sin pasar por ningún concurso ante la Sindicatura General de la Nación, el auditor habría sido designado a dedo.
“Está el auditor que lamentablemente lo nombra el Rector, entonces mucho no cumple la función de auditoría. Hay una falencia dentro de la universidad, porque el auditor no debería ser designado por el Rector de la Universidad. Anteriormente el Rector lo proponía e iba a aprobación de la Sindicatura General de la Nación. Esto se dejó de hacer en esta gestión”, aseveró en declaraciones radiales el consejero graduado, Juan Barboza.
La UNSa tuvo por tradición hasta la gestión de Víctor Claros, nombrar al auditor interno titular a través de la SIGEN, en un concurso público en el que se presentan los interesados, que deben a su vez cumplir los requisitos que dispone la ley: como idoneidad, trayectoria en organismos de control, haciendo todas las evaluaciones específicas en un decreto que facultó a la Sindicatura a designar a los auditores internos de todos los organismos nacionales sujeto a su control, y entre las cuales se encuentran las universidades nacionales. Dicho concurso, además de asegurar transparencia en el acceso al cargo, establece una periodicidad de 4 años con la posibilidad de un período más al frente de igual rol, si el desempeño del mismo se desarrolla de forma correcta
Juez y parte
Por otro lado, se levantaron las voces en torno al rol que cumple el actual auditor, cuyo sostenimiento sin los parámetros mencionados ponen en duda la transparencia en el manejo de la gestión y cuya defensa de la actual administración Hoyos-Innamorato hacen que sea incompatible la función que desarrolla, ya que el mismo asumió al menos ante la prensa los roles de “juez y parte”.
En distintas declaraciones radiales, el actual auditor Marcelo Hegab defendió la gestión, siendo su rol el de control y no el de ser parte de la administración que encabeza su ahora empleador, Daniel Hoyos, actual rector de la UNSa.
En su defensa por la gestión Hoyos-Innamorato, Hegab incluso llegó a intentar confundir a los oyentes, señalando que el Consejo Superior de la Universidad, del que son parte decanos, docentes, no docentes y graduados, conocen los destinos del dinero de esa casa de estudios, cuando han sido múltiples las voces que se han expresado por el destino de fondos millonarios que había dejado la gestión anterior y cuyo uso se desconoce.
Cabe recordar, que como lo expresó el consejero graduado Juan Barboza, quien administra los fondos de la universidad es el Rectorado y no el Consejo Superior, cuyas reiteradas solicitudes han culminado con una serie de informes ininterpretables aún por los contadores de esa casa de estudios.
En relación a este punto, el docente Juan Barboza, consejero graduado de la Facultad de Humanidades, aseguró días atrás: “Ni los contadores entienden los informes que está proveyendo el Rectorado”. “Como el rector (Daniel Hoyos) no presenta informes no se puede saber el destino del plazo fijo. Hay una negativa del Rectorado de informar estas cuestiones”, concluyó sobre este punto el profesor de historia.






