SPAGNUOLO: Audios, coimas y caída libre

05/01/226.- Salta al Instante.- Foto portada: Diego Spagnuolo, del despacho al banquillo de los acusados. Spagnuolo cayó en desgracia y espera el veredicto judicial.
El Coimasgate de la ANDIS no solo se llevó puesto un organismo: también dinamitó la carrera y la protección política de Diego Spagnuolo. El exabogado, exfuncionario y examigo del presidente Javier Milei pasó en cuestión de días de frecuentar Olivos y tener poder para representarlo judicialmente, a quedar imputado, despedido y borrado del círculo presidencial. Hoy intenta volver al llano, retomar su estudio jurídico y sobrevivir a la cuenta regresiva judicial.

Los audios revelados a mediados de 2025 —donde se lo escucha describir el presunto entramado de sobreprecios en medicamentos para personas con discapacidad— marcaron el quiebre definitivo. El castillo de cercanía, confianza y exhibición de lealtad se derrumbó sin contemplaciones: Spagnuolo fue eyectado de la ANDIS, quedó bajo investigación por estafa, asociación ilícita y negociaciones incompatibles, y pasó a ser un problema del que el poder quiso despegarse rápido.

El dato político más elocuente llegó semanas atrás: Milei le envió una carta documento revocándole el poder como su abogado. Fin del vínculo. Fin del blindaje. Fin de la amistad ostentada.

Abogado del conurbano, vida en pausa

Tras el escándalo, Spagnuolo entró en modo supervivencia. Cambió varias veces de defensa hasta quedar bajo el ala mediática de Mauricio D’Alessandro. Recién ahora, cinco meses después, intenta volver a trabajar como abogado privado. Lejos del glamour libertario, retomó causas menores, de esas que no salen en los diarios ni rozan el poder.

Mientras tanto, pidió a la Justicia que le devuelvan el control de sus cuentas bancarias, congeladas desde el inicio de la causa. El planteo ya está en manos del fiscal Franco Picardi, el mismo que lo acusa de haber permitido y supervisado el direccionamiento ilegal de compras públicas en beneficio de un puñado de droguerías que se llevaron millones del Estado, a costa de personas con discapacidad.

Spagnuolo hoy vive en un country de Pilar, toma cafés, compra regalos navideños y espera. Espera la resolución judicial. Espera febrero. Espera saber si vuelve a caminar libre o si el expediente termina de cerrarle las puertas.

La causa que no se apaga

El juez Sebastián Casanello tiene sobre su escritorio una decisión clave: procesar, sobreseer o dictar la falta de mérito. Spagnuolo se negó a declarar, pero presentó un escrito donde intenta despegarse del esquema y apunta contra su segundo, Daniel María Garbellini. La estrategia es clara: correr el foco y ganar tiempo.

Pero hay un punto que sigue pesando como un ancla: los cinco millones de pesos que habría recibido de Miguel Calvete, señalado como engranaje central del sistema de manipulación de compulsas de precios. Ese episodio, junto con los audios y los movimientos administrativos, será determinante.

La feria judicial estira los plazos, pero no borra los hechos. El hombre que supo moverse entre despachos oficiales, cenas en Olivos y discursos libertarios hoy espera en silencio, con el teléfono apagado y el futuro atado a un fallo.

Del poder al descrédito. De la confianza presidencial al aislamiento. Spagnuolo ya cayó. Ahora falta saber cuánto más profundo será el golpe.