SUBE EL RIESGO PAÍS, LOS BONOS SE HUNDEN

08/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Pagó Caputo, pero el mercado no compró, sube el riesgo país y los bonos se hunden. Imagen: LPO/Juan Carlos Casas.
Toto Caputo logró evitar el default del arranque de año, pero el mercado no le creyó ni le aplaudió. Pagó el vencimiento, sí. Pero la reacción fue lapidaria: el riesgo país subió 1,6% y volvió a 575 puntos, mientras bonos y acciones se desplomaron en torno al 3%. La señal es inequívoca: desconfianza total.

El anuncio del préstamo repo por USD 3.000 millones no calmó a nadie. Al contrario, encendió todas las alarmas. En el lenguaje crudo de las finanzas, el mensaje fue brutal: si Caputo tuvo que salir a pedir un repo, es porque no tenía los dólares.

“Los repos son financiamiento de última instancia, para países que no acceden al mercado y deben dejar garantías”, explicó a este medio un banquero de primera línea. Traducido: Argentina sigue sin crédito y con problemas serios para pagar sus deudas.

Dólares caros, plazos cortos y bonos en prenda

Para conseguir los USD 3.000 millones, el ministro aceptó una tasa del 7,4% anual en dólares, a devolver en apenas un año, y dejó como garantía bonos AL35 y AE38. No es financiamiento sano: es endeudamiento caro, corto y con prenda.

La secuencia de repos es reveladora: primero USD 1.000 millones, luego USD 2.000 millones y ahora USD 3.000 millones. Aunque la tasa bajó, los plazos se achican y las garantías crecen. Una cuenta regresiva más que un plan financiero.

El supuesto “abaratamiento” del costo se explica, además, por el contexto global: la tasa internacional cayó casi 100 puntos básicos en el último año. No es mérito del Gobierno. Es viento de cola.

Riesgo país alto: el mercado ve deuda de mala calidad

La lectura que circula en las mesas es demoledora: el financiamiento que consigue Caputo es de baja calidad. Sirve para pagar hoy, pero no despeja ninguna duda sobre la capacidad de pago de mañana.

“Sin acumulación genuina y persistente de reservas, el riesgo país no baja”, admitió un analista. Y ese es el corazón del problema.

El Banco Central compra dólares para mostrarle números al FMI, pero al mismo tiempo vende futuros, opera con bonos y el Tesoro liquida divisas para que el tipo de cambio no toque el techo de la banda. Es una rueda de ida y vuelta. Contabilidad creativa, reservas frágiles.

Este miércoles, el BCRA apenas logró sumar USD 9 millones. Una gota en el desierto.

Bancos, dólar barato y reservas dibujadas

A ese esquema se suma una maniobra tan eficaz como polémica: el Gobierno les ofrece a los bancos títulos dólar-linked de muy corto plazo, con rendimientos altos, garantizándoles un dólar barato en días. Los bancos se corren del mercado, el Central absorbe los dólares y puede mostrar compras. La foto cierra. El fondo no.

El mercado lo sabe y por eso castiga.

El riesgo oculto: margin calls y efecto dominó

El repo no es un préstamo a sola firma. Es con prenda. Si los bonos dejados en garantía caen de precio, se activa el margin call: más bonos o más efectivo. Menos liquidez. Más presión. Y si hay una devaluación, la combinación puede ser explosiva.

Como detalle simbólico —y preocupante—, en el consorcio de bancos apareció Bank of China, junto a JP Morgan, BBVA, Santander y Citi. Una señal de hasta dónde tuvo que ir el Gobierno para cerrar la operación.

La cuenta que no cierra

El repo lo toma el Banco Central, pero la deuda la paga el Tesoro. El Central se endeuda en dólares para conseguirle divisas a Economía y, encima, emite pesos cuando compra esos dólares. Reservas que suben en los papeles, deuda que crece en la realidad.

Caputo pagó. Pero el mercado habló.
Y el veredicto fue claro: no confía, no cree y no compra el relato.