20/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei, Kristalina Georgieva y Caputo. Imagen: Web.
El ministerio de Economía intenta vender al país un récord fiscal que no resiste el menor escrutinio: aunque oficialmente las cuentas públicas cerraron 2025 con lo que describen como superávit fiscal primario y financiero, expertos y consultoras advierten que la foto de “éxito” se cae apenas se miran los intereses de la deuda que fueron capitalizados y no contabilizados como gasto real en las cuentas oficiales. Lo que el Gobierno proclama como logro pasa, en realidad, «por alto un déficit oculto que ronda miles de millones de dólares y que Caputo prefiere esconder debajo de la alfombra contable. «
Según un informe de la consultora 1816, cuando se incorpora la capitalización de los intereses de la deuda —es decir, el pasivo que crece y se suma al capital en lugar de pagarse— el resultado financiero ya no es positivo: vuelve al terreno del déficit, con un rojo que se acerca a USD 5.000 millones, a pesar de que el ajuste del gasto permitió mostrar un superávit operativo en los papeles.
Esa “maquillada” de cifras no es casualidad ni un error de cálculo: responde a una estrategia deliberada del Gobierno de presentar un equilibrio fiscal que en los hechos es ilusorio, apoyado en maniobras contables y en la relegación de partidas clave como los intereses de deuda. Analistas advierten que, si se suman todas las obligaciones y se quitan los trucos técnicos, las cuentas públicas están lejos de estar saneadas y muestran un desequilibrio que vuelve con fuerza, reflejo de una economía que sigue ajustando y endeudándose sin pausa.
El resultado es una narrativa oficial que proclama orden fiscal y cumplimiento de metas, mientras las cifras reales deben leerse con lupa para no perder de vista un déficit escondido que sigue erosionando la salud de las cuentas del Estado y planteando serias dudas sobre la sostenibilidad de esta supuesta “victoria” económica.







