TARIFAZOS, GANANCIAS RÉCORD Y POCAS OBRAS: Denuncian que las privatizadas hicieron fortuna con Milei mientras abandonan la infraestructura

06/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
Mientras millones de argentinos destinan una porción cada vez mayor de sus ingresos a pagar luz, gas, agua y transporte, las principales empresas privatizadas viven uno de los períodos de mayor rentabilidad de las últimas décadas. Sin embargo, lejos de traducirse en mejores servicios o nuevas obras, buena parte de esas ganancias terminó engrosando inversiones financieras.

Un informe de los economistas Martín Schorr y Gustavo García Zanotti sostiene que, durante los primeros años del gobierno de Javier Milei, las empresas de servicios públicos incrementaron su facturación un 28% en términos reales y elevaron sus ganancias más de un 55%, impulsadas por la fuerte política de aumentos tarifarios y la reducción de subsidios estatales.

El contraste resulta contundente: mientras el conjunto de la economía apenas logró crecer alrededor del 1%, las compañías privatizadas multiplicaron sus beneficios gracias a un esquema que trasladó el costo del sistema energético y de transporte directamente al bolsillo de los usuarios.

El golpe para las familias fue inmediato. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el peso de los servicios públicos sobre el salario no dejó de crecer y ya representa una parte cada vez más importante del presupuesto mensual, afectando especialmente a los hogares de menores ingresos y a las pequeñas y medianas empresas que enfrentan un mercado interno debilitado.

Pero el dato más polémico del informe aparece al analizar qué hicieron las empresas con esas ganancias extraordinarias. Según los investigadores, la mayor rentabilidad no estuvo acompañada por un aumento proporcional de las inversiones en infraestructura ni por una modernización significativa de las redes de energía, gas, transporte o servicios básicos.

Por el contrario, numerosas compañías incrementaron de manera considerable sus activos financieros, colocando miles de millones de dólares en fondos comunes de inversión, títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros, mientras las obras para mejorar la calidad de los servicios quedaron muy por detrás del crecimiento de sus ingresos.

Entre los casos mencionados figuran empresas como TGS, Pampa Energía, Edenor, Central Puerto, TGN, Aeropuertos Argentina 2000 y Autopistas del Sol, que acumularon importantes carteras de activos financieros equivalentes, en algunos casos, a una parte sustancial de toda su facturación anual.

Para los especialistas, el resultado es el de una enorme transferencia de recursos desde los usuarios hacia un reducido grupo de empresas que incrementaron su rentabilidad sin que ese beneficio se reflejara en mejoras proporcionales para quienes pagan las tarifas todos los meses.

Mientras el Gobierno defiende los aumentos como parte del «sinceramiento» de la economía, el informe advierte que el tarifazo terminó fortaleciendo la rentabilidad del sector privado, pero no produjo el salto en infraestructura que había sido uno de los principales argumentos para justificar el ajuste sobre millones de hogares argentinos.

En definitiva, los usuarios pagan cada vez más, las empresas ganan como nunca y las inversiones que prometían mejorar los servicios siguen sin aparecer en la magnitud esperada.