13/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa.
Lo que era una tarde de descanso terminó en horror y caos en Santa Clara del Mar. Una ola de magnitud excepcional irrumpió de manera repentina en la costa, provocó la muerte de un joven de 29 años, dejó al menos 35 personas heridas y obligó a evacuar de urgencia las playas en distintos puntos de la Costa Atlántica.
La víctima, oriunda de Mar del Plata y residente en Francia, se encontraba en el país visitando a su familia. Fue arrastrado violentamente por el mar y golpeó contra las rocas, sufriendo un traumatismo fatal en la cabeza. Pese a los intentos desesperados de los guardavidas por reanimarlo con maniobras de RCP, no lograron salvarle la vida.
El episodio dejó además decenas de personas con golpes, cortes y lesiones leves, y a un hombre internado tras sufrir un infarto en medio del pánico. La escena fue de confusión total, con turistas auxiliándose entre sí para escapar del agua que avanzaba sin aviso.
Desde Defensa Civil bonaerense confirmaron que se trató de un fenómeno imprevisible, posiblemente vinculado a olas vagabundas o a un meteotsunami, eventos raros y sin un mecanismo de anticipación confiable. “No hay forma de predecirlos”, advirtieron las autoridades, que ordenaron el desalojo inmediato y preventivo de las playas.
Testigos relataron que, minutos antes del impacto, el mar se retiró de forma abrupta. Poco después, el agua regresó con una fuerza inusual, arrasando con pertenencias y sorprendiendo a quienes estaban dentro y fuera del mar.
Aunque el impacto más grave se registró en Santa Clara del Mar y el partido de Mar Chiquita, el aumento del oleaje también fue percibido en Mar del Plata y zonas cercanas, lo que mantiene a las autoridades en estado de alerta y monitoreo constante.
La tragedia vuelve a poner en evidencia que la naturaleza no da segundas oportunidades y que estos fenómenos extremos, aunque poco frecuentes, pueden cobrar vidas en segundos. Lo ocurrido no debe repetirse: la prevención, la información clara y la reacción inmediata siguen siendo claves para evitar nuevas pérdidas irreparables.







