19/02/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: El ministro de Salud de la provincia. Federico Mangione. Imagen: Prensa Gobierno de la Provincia de Salta.
La situación sanitaria en los penales de Salta saltó al centro del debate público esta semana luego de que el ministro de Salud de la provincia, Federico Mangione, confirmara la detección de nueve internos con tuberculosis en distintas unidades del Servicio Penitenciario de Salta. La información fue dada a conocer en el marco de una entrevista radial, donde el funcionario aseguró que todos los casos identificados están bajo tratamiento médico, con seguimiento sanitario y controles realizados también a sus contactos familiares, dada la naturaleza contagiosa de la enfermedad.
Mangione explicó que los casos surgieron tras un refuerzo de controles coordinado entre el área de Salud y las autoridades de seguridad penitenciaria, en un contexto de búsqueda activa de patologías infecciosas, habilitada por la instalación de un nuevo centro de salud con historia clínica digital en Villa Las Rosas. Esa herramienta habría permitido anticipar señales de alerta y detectar a los internos enfermos, un paso considerado clave por las autoridades para acotar la propagación dentro de los establecimientos.
El ministro no evitó vincular el aumento de casos con determinantes sociales que exceden el ámbito carcelario, lo que se traduce en una advertencia sobre la circulación de la tuberculosis en la comunidad más allá de los muros penitenciarios. “Donde hay tuberculosis está apareciendo la falta de olla”, expresó Mangione, en una frase que remarca la conexión entre vulnerabilidad social, malas condiciones de vida y la proliferación de esta enfermedad infecciosa. El funcionario sostuvo que, si bien el contagio requiere cierta predisposición inmunológica, la detección temprana y el tratamiento sistemático siguen siendo las herramientas más efectivas para evitar brotes mayores.
La tuberculosis —causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis y que afecta principalmente los pulmones— es una enfermedad histórica en la Argentina, susceptible de prevención mediante vacuna y curación con tratamiento prolongado de antibióticos si se detecta a tiempo. Según el Ministerio de Salud de Salta, la vacunación con BCG forma parte del calendario nacional y debe ser administrada al recién nacido, mientras que el tratamiento completo debe extenderse por al menos seis meses para impedir que el bacilo se vuelva resistente a los fármacos.
El anuncio desde el penal se da en medio de un contexto epidemiológico más amplio: informes independientes sobre tuberculosis en el país revelan un aumento sostenido de casos en Argentina en los últimos años, con miles de contagios notificándose anualmente y un crecimiento interanual que ha generado preocupación en expertos sanitarios. El incremento de casos reportado en algunas jurisdicciones metropolitanas y el aumento de enfermedades respiratorias —incluida la neumonía, que también se mantiene alta en la provincia de Salta— subrayan la importancia de políticas de control y detección temprana.
La confirmación de los nueve internos con tuberculosis abre interrogantes sobre las condiciones de encierro, la ventilación y el hacinamiento dentro del sistema carcelario salteño, factores que históricamente han favorecido la transmisión de enfermedades infecciosas en prisiones de todo el mundo. En otros países de la región, como Ecuador, la tuberculosis en cárceles llegó a convertirse en lo que las autoridades describieron como una alerta sanitaria mayor, con miles de presos afectados y denuncias de condiciones de encierro que agravaron la crisis.
Organizaciones sociales y expertos en salud pública han señalado que la detección de tuberculosis en contextos penitenciarios debe ir acompañada de políticas integrales que incluyan no solo tratamiento para quienes ya están enfermos, sino medidas de prevención, mejora de las condiciones de vida y campañas de educación sanitaria en todo el tejido social para evitar nuevos contagios y brotes fuera de las cárceles.
La noticia de los casos en internos salteños se suma a un panorama sanitario que requiere atención urgente, mientras las autoridades provinciales aseguran estar monitoreando la evolución de los pacientes y reforzando los mecanismos de vigilancia, no solo en las penitenciarías sino también en la comunidad en general.







