VILLARRUEL VS LA APERTURA IMPORTADORA DE MILEI

21/02/2026.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: Victoria Villarruel. Imagen: Web.
Victoria Villarruel desató un nuevo terremoto político dentro del propio oficialismo al cruzar sin medias tintas al presidente Javier Milei por el rumbo económico y la apertura indiscriminada de importaciones. En un mensaje público que corrió como pólvora, la vicepresidenta rescató el reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló los aranceles impulsados por Donald Trump para defender la producción norteamericana y lo usó como acusación directa contra el modelo económico que impulsa el Gobierno argentino.

“Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista”, escribió Villarruel en su cuenta en X, en lo que fue interpretado por analistas y dirigentes industriales como un mensaje frontal a las políticas de Milei.

La crítica de la titular del Senado no fue casual ni aislada. Se produce en un contexto de creciente tensión entre sectores industriales que vienen denunciando la “irrupción masiva” de productos importados y cierres de plantas emblemáticas como la fábrica de neumáticos FATE, cuyas dificultades se atribuyen, en parte, al impacto de la liberalización comercial.

Villarruel no se limitó a cuestionar decisiones judiciales en el exterior: pintó un cuadro sombrío del futuro productivo argentino si se sostiene el actual esquema sin barreras arancelarias. “La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales”, sostuvo, contraponiendo su postura nacionalista con lo que describió como un modelo que resigna la industria para convertirse en un país de “servicios”.

La frase “Para Trump primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina” marcó con crudeza la grieta interna. No se trató solo de una defensa de políticas proteccionistas ajenas: fue una señal de alarma sobre el rumbo elegido por el Ejecutivo, que para Villarruel estaría hipotecando el empleo y la soberanía productiva del país.

Analistas políticos interpretan la embestida como parte de una fractura más profunda dentro del espacio gobernante, donde la vicepresidenta empieza a perfilar un perfil propio frente a las decisiones económicas del presidente. Las tensiones vienen de tiempo atrás, con cruces y distanciamientos públicos que incluyen acusaciones mutuas y una histórica maniobra interna por el control de la agenda legislativa.

La crítica también revive un debate más amplio en el país sobre el impacto de la apertura comercial en la industria local, que ya se sintió en cierres de fábricas y pérdidas de empleo en sectores tradicionalmente protegidos. En medio de ese debate, el uso del freno judicial a los aranceles de Trump como argumento político dejó en claro que la interna entre Villarruel y Milei no es retórica: es la confrontación sobre el modelo de país que ambos representan.