La Corte, respondiendo a un mandato absolutamente superior que no integra ninguno de los poderes constitucionales de la democracia, falló tal como las corporaciones mediáticas lo venían anticipando. Sin ruborizarse firmaron el dictamen casi a la hora que los voceros mediáticos proponían. Una actitud que muestra el nivel de descomposición que hay en el Poder Judicial.

Lo que en todo caso queda claro es que este proceso que se abre no es algo individual sino masivo, de acumulación de fuerzas. No es algo que se limite a una sola estructura partidaria, la del peronismo, sino que se hace necesario convocar a todas aquellas fuerzas nacionales, populares y democráticas.

Por estos días se repite casi sin solución de continuidad que «lo viejo funciona». En este caso, la frase viene como anillo al dedo. Porque, como dijo Cristina Kirchner, hay que «organizarse y estar junto a la gente que lo necesita. A militar junto a todos los colectivos sociales que están siendo agredidos por estas políticas». Y para esto no hay una aplicación o una inteligencia artificial que lo reemplace.