ZAPATA: Trata de “zánganos” a trabajadores que rechazan la reforma laboral

21/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Carlos Zapata. Imagen: Web.
La discusión sobre la reforma laboral en Salta no solo divide al arco político provincial, sino que desató un cruce bélico de palabras en el ámbito público. El diputado que respaldó el paquete de cambios más polémico votado en la legislatura decidió jugar fuerte sus cartas: lejos de respaldar su postura con argumentos técnicos o con diálogo, eligió atacar con dureza a quienes rechazan la reforma. Para él, los críticos no son interlocutores legítimos, sino simplemente “zánganos que no entienden de trabajo ni de producción”.

En una defensa encendida de las modificaciones laborales aprobadas, el legislador sostuvo que cualquier oposición a la flexibilización es producto de “ignorancia o falta de compromiso con el crecimiento económico”. Su elección de palabras provocó un inmediato rechazo en sindicatos y organizaciones de trabajadores, que identificaron el discurso como una ofensiva directa contra el campo popular y quienes ven en la reforma un retroceso de décadas de conquistas laborales.

La polémica tiene origen en un paquete de ajustes que, según los promotores, busca “dinamizar” el mercado de trabajo al relajar normas de contratación, habilitar modalidades más flexibles y limitar ciertas indemnizaciones. Para los detractores, no se trata de una mejora sino de una rebaja de derechos, una práctica que ya generó fuertes movilizaciones en otras provincias donde reformas similares fueron impulsadas. Movimientos sindicales y sociales señalan que este tipo de cambios profundiza la precarización y sigue la línea de políticas económicas que favorecen a grandes inversores por sobre la protección del empleo formal.

La reacción del diputado no se hizo esperar: durante una entrevista radial y en redes sociales defendió su voto y respondió con dureza a las críticas. “Hay muchos que solo se quejan y no generan soluciones. Son zánganos que se oponen al progreso”, aseguró, en lo que para numerosos analistas fue un intento explícito de descalificar a quienes plantean objeciones legítimas al contenido de la reforma.

La respuesta de los sindicatos salió casi de inmediato. Representantes de principales gremios de la provincia calificaron las expresiones del diputado como irresponsables y ofensivas, y advirtieron que el lenguaje empleadorizado profundiza la confrontación en un momento donde lo que hace falta es diálogo social para resolver las tensiones en el mercado laboral. Las voces sindicales hicieron hincapié en que estas polémicas no solo polarizan innecesariamente, sino que afectan la posibilidad de consenso en políticas públicas que deberían discutirse con profundidad y no con ataques personales.

El episodio se inserta en un clima nacional donde las reformas laborales propuestas en distintos distritos generan resistencia fuerte por parte de sectores populares y organizados. En varias provincias, proyectos similares desataron protestas, paros y demandas hacia las autoridades para frenar lo que se percibe como un retroceso en derechos conquistados tras décadas de lucha sindical.

Mientras el diputado mantiene su postura y sigue defendiendo la reforma como un paso necesario para “modernizar” el empleo, la polémica en torno al uso de términos despectivos como “zánganos” abrió una grieta que amenaza con profundizar el enfrentamiento entre el poder político provincial y amplios sectores laborales que sienten que su voz no está siendo escuchada en un debate vital para su futuro.