Desde el gremio alertaron que la situación «paraliza obras públicas esenciales poniendo en peligro el mantenimiento de rutas y la conectividad nacional, ya que el organismo se ve imposibilitado de cumplir con sus funciones, provocando un daño directo a la red vial del país».

La secretaria general del gremio, Graciela Aleñá, resaltó que el desfinanciamiento tiene como finalidad «el derrumbe de Vialidad y la privatización». «Desde el gobierno están apostando a un nuevo desastre que después lo pagamos los ciudadanos. Tenemos un rol esencial y estratégico para la conectividad de nuestro país», señaló.