PRESTI PONE UN NEGACIONISTA EN DEFENSA

01/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Defensa asciende a un funcionario enfrentado con la búsqueda de los hijos de la dictadura. Guillermo Madero tiene como antecedentes haber obstaculizado la búsqueda de bebés robados durante la dictadura. Imagen: Redes Sociales.
A días de asumir, Carlos Presti ya confirmó su primera gran señal política al frente del Ministerio de Defensa: su jefe de gabinete será Guillermo Madero, un funcionario con un historial que vuelve a encender alarmas en organismos de derechos humanos, fueros judiciales y dentro del propio Estado.

El nombre no es menor. Madero llega con un prontuario institucional que incluye haber bloqueado pedidos de la Conadi, el organismo que asiste a Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de bebés apropiados durante la dictadura, y haber visitado a represores presos en la Unidad 34 de Campo de Mayo. Su ascenso profundiza las dudas que ya había generado Presti —hijo de un militar procesado por secuestros y desapariciones— como futuro ministro.

“Gran responsabilidad, un orgullo acompañarlo”, celebró Madero en redes sociales. Su entusiasmo contrasta con la preocupación que despertó su designación.

Un funcionario formado en el PRO y apadrinado por Petri

De origen macrista, Madero llegó al Ministerio de Defensa de la mano de Luis Petri. En la gestión de Cambiemos había sido funcionario de Patricia Bullrich en Seguridad y provenía del entorno de Guillermo Montenegro, hoy intendente de General Pueyrredón.

En Defensa ocupó áreas clave: primero Planeamiento Estratégico y Política Militar, luego Defensa Civil. Y desde esos cargos empezó a marcar el giro ideológico del ministerio.

El freno a la búsqueda de bebés robados

En febrero de 2024, la Conadi solicitó una historia clínica relevante para la búsqueda de un posible nieto apropiado.
Madero se negó a enviarla.

Su argumento —difundido por cuentas vinculadas a espacios pro-impunidad— fue que el Ejecutivo no debía intervenir en investigaciones, un planteo insostenible para los organismos y que buscó bloquear el acceso a documentación clave.

No fue un hecho aislado: Bullrich se sumó luego a la ofensiva, acusando a la Conadi de ser un “organismo militante”; y Milei directamente eliminó por decreto la Unidad Especial de Investigación que permitía acceder a archivos estatales en la búsqueda de nietos y nietas.

La visita a represores y la purga interna

El 7 de marzo de 2024, Madero y otro funcionario visitaron a los represores detenidos en Campo de Mayo. Desde Defensa alegaron que la recorrida era “para ver las instalaciones”, pero puertas adentro los represores interpretaron la visita como un gesto de afinidad.

Poco después, Petri desmanteló los Equipos de Relevamiento y Análisis (ERyA), que desde 2010 aportaban documentación a la Justicia en causas de lesa humanidad. El ministro los tildó de “nefastos”.

Tras la denuncia pública, el fiscal general Miguel Palazzani pidió que se preserve el archivo documental.
La reacción del ministerio fue hostil: Madero respondió acusándolo de saltar jerarquías, y el procurador interino Eduardo Casal terminó llamándole la atención a Palazzani, cuando lo único que buscaba era evitar la destrucción de pruebas.

Intentos de borrar huellas

A comienzos de este mes, el fiscal Félix Crous denunció al director general del Estado Mayor de la Armada por el intento de destruir documentación en el Archivo General de la fuerza. En la presentación, Crous describió un patrón: una serie de hechos que, concatenados, parecían apuntar a obstruir deliberadamente la preservación de pruebas de los crímenes de la dictadura.

En primer lugar de esa lista apareció el nombre de Madero.

Un discurso contra los derechos humanos

En julio, Madero publicó una columna en la que defendía una supuesta “doctrina Petri”, que habilita a las Fuerzas Armadas a actuar en seguridad interior y abandona la doctrina vigente desde Nilda Garré.

Desde allí cuestionó:

  • que se haya limitado la intervención militar,

  • que existan políticas centradas en derechos humanos,

  • que se fortalezcan archivos y equipos para investigar delitos de Estado.

Revivió incluso la vieja muletilla de la “industria del juicio”, repetida por Victoria Villarruel durante la campaña.

Treinta y seis fiscales respondieron con un documento contundente: destacaron el rol indispensable de los equipos desmantelados por Petri para reconstruir la verdad sobre los crímenes de la dictadura.

La señal política detrás del ascenso

En la Casa Rosada intentan presentar la llegada de Presti como el fin de la “demonización” de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, el ascenso de Madero a jefe de gabinete envía otro mensaje: uno dirigido a quienes investigan, denuncian o preservan pruebas de los delitos del terrorismo de Estado.

Mientras el gobierno habla de “memoria completa”, sus funcionarios mueven piezas que debilitan la memoria, amenazan los archivos y alivianan el pasado de los responsables del terrorismo de Estado.

La pregunta que atraviesa organismos, fiscales y sobrevivientes es una sola:
¿buscan reordenar Defensa o reescribir la historia?