02/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: El Gobierno amplió en 26 mil millones los fondos de inteligencia mientras congela el bono a jubilados. Imagen: Archivo.
El gobierno de Javier Milei volvió a dejar en claro cuáles son sus prioridades. Por decreto, amplió en 26 mil millones de pesos el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), en lo que ya es la cuarta actualización del año. Con este refuerzo, el área supera nuevamente la barrera de los 100 mil millones, un escenario que recuerda al aumento masivo de fondos reservados que en 2024 había logrado frenar el Congreso. Esta vez, con un Parlamento más dócil, los hermanos Milei no esperan trabas.
El contraste, sin embargo, llegó en el mismo Boletín Oficial. Mediante otro decreto, el Gobierno anunció que el bono de 70 mil pesos para quienes cobran la mínima seguirá congelado, abriendo la puerta a un 2026 de conflictos previsibles: más marchas, más reclamos y más represión de los miércoles.
El director del CEPA, Hernán Letcher, fue uno de los primeros en señalar la asimetría obscena. Si el bono jubilatorio se actualizara con el mismo criterio aplicado a la SIDE, advirtió, en diciembre debería ser de $177.485. Es decir, los jubilados que cobran la mínima están perdiendo $107.485 por mes.
Una promesa de motosierra selectiva
El bono está clavado en los mismos 70 mil pesos desde marzo de 2024, prácticamente desde que Milei llegó al poder. Sin señales de reforma previsional —una de las grandes ausentes entre los anuncios—, el haber mínimo garantizado será de $410.886, apenas un 1,94% más que en noviembre. Muy lejos de la línea de indigencia, ubicada en $544.304 según el INDEC.
“Aunque el Gobierno insista en que las jubilaciones mejoraron, los datos muestran lo contrario”, señaló Letcher. Entre octubre y diciembre de este año, las jubilaciones con bono —que perciben más del 60% de los adultos mayores— serán 16,5% inferiores a las del último trimestre del gobierno anterior. Una caída que desnuda la verdadera política previsional del mileísmo.
Mientras tanto, la SIDE goza de una paritaria propia. Con la nueva ampliación, su presupuesto total para 2025 asciende a 106 mil millones de pesos. Y lejos de sufrir la motosierra, en el Presupuesto 2026 la inteligencia es una de las pocas áreas con aumentos por encima de la inflación proyectada (10,1%).
El documento enviado al Congreso prevé un salto nominal del 20,1%, que lleva sus recursos a 97 mil millones, a los que podrían sumarse refuerzos vía decreto. Para gastos de personal habrá 56 mil millones, otros 28.592 millones se destinarán a servicios no personales, 2637 millones a bienes de consumo y 9719 millones a bienes de uso.
Un organismo que ya tuvo su propio escándalo millonario
La Secretaría de Inteligencia, conducida formalmente por Sergio Neiffert pero bajo la tutela real de Santiago Caputo, ya protagonizó un escándalo en 2024. Milei les había asignado, también por decreto, 100 mil millones adicionales para gastos reservados, de los cuales utilizaron más de la mitad en tiempo récord. Para ese entonces, la SIDE ya había recibido otros 36 mil millones, por lo que el presupuesto total quedó en 136 mil millones, un salto del 778%. La proporción de fondos reservados escaló del 8,6% al 75%.
El Congreso finalmente rechazó ese DNU en septiembre, obligando a devolver los fondos mediante el decreto 656/2024. Pero con una nueva relación de fuerzas parlamentarias tras la victoria electoral, nada indica que un episodio similar vuelva a repetirse.
La lógica Milei aplicada a todas las cajas propias
El crecimiento no se limita a la SIDE. La Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, también se mueve al margen de cualquier ajuste. Su presupuesto actual de 65 mil millones ya había recibido aumentos del 46,3% hasta septiembre, muy por encima de la inflación real del período (19,5%).
Para 2026, el Gobierno proyecta 116 mil millones para su área, un incremento nominal del 78,6%, que incluso descontando inflación implica un aumento real del 68,5%. El reparto interno también luce generoso: 29 mil millones para personal, 22 mil millones para servicios no personales, 4700 millones en bienes de uso, 16 mil millones en transferencias y 34 mil millones en gastos figurativos.
Mientras tanto, los jubilados deberán seguir esperando. A otro gobierno.










