MASTROPIETRO: Hizo una fortuna robándole a los discapacitados

07/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: El lavador del poder, la oscura trama de Sergio Mastropietro, el hombre que hizo fortuna robándole a los discapacitados. En La Toscana. Sergio Mastropietro, el «lavador» de la Andis, y su casamiento en Italia. Imagen: Capturas de Video.
Sergio Daniel Mastropietro no es un empresario. No es un “proveedor del Estado”. No es un ejecutor de contratos públicos. Es el lavador profesional de una maquinaria de corrupción que viene funcionando desde hace décadas en la Argentina.

Su nombre aparece en cada expediente donde circula dinero sucio: Skanska, la efedrina, facturas truchas, narcolavado, rutas aéreas sospechosas, la campaña de José Luis Espert, la venta irregular de Macair, y ahora —el capítulo más brutal de todos— el robo sistemático al presupuesto de Discapacidad.

Mientras cientos de familias sufrían recortes en terapias, traslados y medicamentos, Mastropietro celebraba una boda obscena en La Toscana.
Ese contraste es la foto moral de una época.

El ejecutor del dinero sucio

El fiscal Franco Picardi lo imputó por ser el lavador del botín que Diego Spagnuolo y su red armaron dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad.
El mecanismo no requiere demasiada sofisticación:

  • empresas fantasma

  • vuelos sanitarios que jamás se hicieron

  • facturas infladas

  • sociedades sin actividad

  • dinero negro que reaparece “limpio” en cuentas personales

Un robo a mano armada, pero con impresoras de facturación en vez de pistolas.

Mastropietro, pieza central de ese esquema, incluso evadió la orden de secuestro de su celular.
En cualquier país serio, eso ya sería prisión inmediata.
En Argentina, fue apenas un detalle.

Una vida de lujos construida sobre miseria ajena

Quienes compartieron el Liceo Militar con él lo conocen desde la adolescencia. Y hoy no hablan de un excompañero: hablan de un estafador que se enriqueció a la sombra del Estado y que ostenta sin pudor la riqueza que nunca podría explicar.

En el grupo de WhatsApp de su promoción hay bronca, vergüenza ajena y, sobre todo, dolor: varios tienen hijos con discapacidad, hijos que vieron cómo el gobierno les recortaba prestaciones mientras Mastropietro gastaba decenas de miles de dólares en una boda italiana para “Ricos y Famosos”.

No es una metáfora. Ese es el nombre del grupo irónico que usan para referirse a él.

Narcos, políticos y aviones: el ecosistema Mastropietro

Donde aparece dinero oscuro, aparece él.
Donde aparece un negocio imposible de justificar, también.
Donde alguien necesita desaparecer millones con facturas truchas, ahí está, sonriente.

Su lista de vínculos es un mapa de la degradación institucional del país:

  • Fred Machado, narco argentino preso en Texas, su socio desde 2010.

  • José Luis Espert, a quien él mismo presentó con Machado para vuelos que terminaron siendo financiamiento narco.

  • Mauricio Macri, mediante la dudosa operación Avián/Macair, donde la empresa terminó en manos de Machado y Mastropietro.

  • La ruta de la efedrina, donde Prefarm —la droguería que él manejaba tras bambalinas— aparece conectada al triple crimen.

Nada de esto es casualidad. Mastropietro no es un oportunista: es un engranaje permanente de un sistema.

La matriz: facturar lo inexistente, blanquear lo impensable

En todos los expedientes donde figura, el mecanismo se repite como un calco:

  • sociedades sin empleados

  • oficinas que no son oficinas

  • domicilios fantasma

  • servicios que jamás sucedieron

  • documentación clonada

  • millones que desaparecen del Estado y reaparecen como bienes, vuelos, autos o dólares cash

No estamos frente a un improvisado. Estamos frente a un especialista.

La línea que no se cruza: robarle a los discapacitados

Pero lo que hizo estallar todo no fue Skanska, ni el narco, ni Macri, ni Miami.
Fue la obscenidad final: meter la mano en los fondos destinados a personas con discapacidad, mientras el gobierno les recortaba terapias vitales.

Ahí se rompió todo.
Ahí sus propios compañeros lo señalaron con la palabra más simple y más exacta:
Estafador.

El final de la invisibilidad

Durante años, Mastropietro se movió como un fantasma: siempre en escena, nunca en los titulares.
Ahora, su red está al descubierto.
Su ostentación indolente lo puso frente al espejo.
Y su vínculo con el desfalco más cruel de la gestión Milei-Spagnuolo lo convirtió en la síntesis de una decadencia:
un país que permite que los corruptos vivan como jeques mientras los más vulnerables quedan desamparados.

La Justicia tiene su nombre.
Sus excompañeros tienen su memoria.
Y el pueblo tiene su indignación.

El hombre invisible ya no lo es. Y no vuelve atrás.

Con información de Página/12.