ANDIS: “El escándalo que amenaza al círculo Milei”

11/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Coimas en Andis, Spagnuolo se despega, apunta a Garbellini y la causa estalla cada vez más arriba. Diego Spagnuolo con Daniel Garbellini. Imagen: Archivo.
La investigación por sobreprecios, coimas y operaciones turbias en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) sube de temperatura y ya no quedan dedos limpios para señalar. Tras la primera ronda de indagatorias, el exdirector del organismo, Diego Spagnuolo, presentó un descargo que más que defensa parece un intento desesperado de arrastrar a otros hacia el fuego. Y el nombre que dispara al centro del escándalo es el de Daniel Garbellini, el funcionario cercano al clan Menem que manejaba la caja más sensible del organismo.

Un descargo que no niega nada… pero acusa a todos

Lejos de desmentir la trama de corrupción, Spagnuolo admite entre líneas que las maniobras pudieron existir. Y agrega un señalamiento directo: según él, el que tenía el poder real de adjudicar, elegir proveedores y manipular el corazón del sistema era Garbellini, titular de la Dirección de Acceso a Servicios de Salud, también imputado.

El exdirector vuelve a pegarle a los audios filtrados, pero sin negar su contenido, lo cual es casi una confesión por omisión. Se limita a decir que es “inconsistente” que lo acusen de liderar una estructura millonaria si “apenas habría recibido cinco millones de pesos”. Y aun así, se cuida: también asegura que ese pago no está probado.

Los audios explosivos: Menem, Karina Milei y la caja negra

Las grabaciones difundidas por Carnaval Stream ya pintaban una película de corrupción explícita. En ellas, quien sería Spagnuolo describía cómo Eduardo “Lule” Menem —uno de los hombres más cercanos al poder libertario— “choreaba de una manera…”. Y confesaba que desde arriba le habían metido a un “delincuente” para manejarle la caja: Garbellini.

También se escucha que habría informado de todo al presidente Javier Milei, que tenía chats con Karina Milei, y que las presiones por repartirse porcentajes eran moneda corriente. El Ministerio de Salud, Cancillería y otros funcionarios aparecen nombrados como si fuera un organigrama del delito.

Peritajes, cámaras y teléfonos borrados: todos manchados

La defensa de Spagnuolo se apoya en un peritaje privado que afirma que los audios fueron editados. Pero ese informe termina admitiendo que no puede concluir nada, dejando una sombra aún peor: si los audios están editados, ¿qué quisieron ocultar cuando los cortaron?

Los teléfonos de Spagnuolo y Garbellini tenían información eliminada. De todos modos, del celular de este último se recuperaron diálogos incómodos que lo comprometen. Los dos callaron en indagatoria. Los dos están cercados.

Visitas sospechosas, mochilas y dólares sin explicación

Lejos de despejar dudas, Spagnuolo deja muchas preguntas abiertas. No explica por qué Miguel Ángel Calvete, el lobista clave en las adjudicaciones, lo visitó cinco veces en su casa del exclusivo barrio Campos de Alto Grande. Ni por qué apareció una foto en la casa del propio Calvete con una mochila, asociada al supuesto pago de cinco millones.

En su caja de seguridad encontraron 80.000 dólares —tres veces más de lo declarado—, una diferencia que intenta justificar con argumentos flojos. Además tenía una máquina contadora de billetes, que atribuye a un viejo trabajo. Una defensa que suena más a sketch que a descargo judicial.

El entramado sigue creciendo: los nuevos convocados

El juez Sebastián Casanello avanza sin pausa y ahora llamó a indagatoria a una segunda línea que podría revelar conexiones más profundas:

  • Ornella Calvete, hija del lobista, a quien le encontraron 700.000 dólares en su casa.

  • Julio César Viera, señalado como quien movía dinero por orden directa de Calvete.

  • Diego D’Giano, director de Prestaciones Médicas, con chats comprometedores.

  • Patricia Canavesio, otra pieza clave en las gestiones de la red.

La causa está lejos de terminar. Y todo indica que cuanto más se investiga, más arriba llega la mancha.

Conclusión: una red de corrupción que salpica a funcionarios, lobistas y al círculo del poder

El caso Andis dejó de ser una denuncia aislada: ya es un escándalo nacional.
Audios explosivos, teléfonos borrados, dólares escondidos, mochilas sospechosas, favoritismo político, apellidos pesados y un festival de desmentidas que nadie cree.

La pregunta ya no es si hubo corrupción.
La pregunta es hasta dónde llega.

Con información de Página/12.