LA FIESTA MILLONARIA DEL PODER CON MILEI

17/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: La cena de los millones, el Círculo Rojo brindó con Milei y selló el pacto de la reforma laboral.  Imagen: Prensa.
Mientras el ajuste aprieta a millones, el poder económico argentino descorchó champagne en Puerto Madero. En el Yacht Club, y con entradas de hasta 250 mil dólares por mesa, el establishment cerró filas con Javier Milei en un obsceno banquete recaudatorio de la Fundación Faro que dejó, según estimaciones, unos 15 millones de dólares en una sola noche.

Fue mucho más que una cena: fue la foto del poder real, la consagración pública del pacto entre el Gobierno libertario y la crema del empresariado para avanzar con la reforma laboral y un modelo abiertamente pro empresa. “Es el cierre político del acuerdo”, admitían sin pudor entre copas y aplausos.

El evento lo abrió Agustín Laje, gurú ideológico de La Libertad Avanza, con un discurso incendiario contra el Estado y elogios al mercado que encendieron a casi 500 empresarios, esta vez sin esconderse de cámaras ni micrófonos. CEOs que antes esquivaban a la prensa ahora se mostraron orgullosos de “bancar a Milei”, a cara descubierta.

Milei llegó con su hermana Karina y ofreció un discurso de una hora y media, diseñado a medida del auditorio. Habló de “batalla cultural”, atacó al “populismo” y prometió que “se terminó la masacre”. Cada frase fue celebrada como un gol en final del mundo. El clima era de euforia: el negocio estaba asegurado.

La organización de las mesas no fue inocente. CEOs mezclados estratégicamente con funcionarios nacionales para aceitar vínculos y compromisos. Se dejaron ver, entre otros, Martín Menem, Sandra Pettovello, Manuel Adorni y Luis Petri, todos cómodos en el corazón del poder económico.

El listado de invitados parecía un álbum del establishment: Martín Migoya (Globant), los Braun, Rubén Cherñajovsky (Newsan), Martín Rappallini (UIA), los Eurnekian, Horacio Marín (YPF), Alejandro Simón (Sancor Seguros), Manuel Santos Uribelarrea (MSU Energy), Mauricio Filiberti (el “señor del cloro”), Juan Nápoli (Banco de Valores) y Francisco de Narváez, entre muchos otros.

También dijeron presente empresarios beneficiados por privatizaciones recientes, concesiones energéticas y negocios regulados por el propio Estado que Milei dice despreciar. El discurso antiestatal convivió sin conflictos con balances, subsidios pasados y ventajas fiscales.

La escena dejó un mensaje claro: el ajuste no se discute entre iguales. Mientras el Gobierno apura una reforma laboral que recorta derechos, el poder económico festeja, financia y aplaude. En el Yacht Club no hubo dudas ni grietas: hubo brindis, millones y una alianza sellada a puertas cerradas.

La reforma laboral ya tiene padrinos. Y anoche, en Puerto Madero, lo dejaron bien claro.