VENEZUELA: Rodríguez asumió la presidencia

06/01/2026.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: Transición forzada en Caracas, Delcy Rodríguez asumió la presidencia en medio de presión internacional. Imagen: Web.
Venezuela abrió un nuevo capítulo institucional marcado por la crisis y la incertidumbre. Delcy Rodríguez juró como presidenta ante la Asamblea Nacional luego de ser designada por el Tribunal Supremo de Justicia, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su posterior traslado a Nueva York.

La ceremonia se desarrolló en un clima contenido, atravesado por el impacto político del hecho y por una fuerte expectativa internacional. En su primer discurso como mandataria, Rodríguez eligió un tono inusual para el chavismo duro: habló de dolor, apeló a la unidad nacional y evitó la confrontación directa con Washington.

“Vengo con dolor, pero también con honor. Vengo a jurar por nuestro padre Simón Bolívar”, expresó ante los legisladores, en un mensaje cuidadosamente medido, más orientado a la estabilidad que a la épica.

Giro discursivo y llamado a la calma

La flamante presidenta subrayó que su prioridad será garantizar la “tranquilidad económica y social” del pueblo venezolano, en un intento por enviar señales de previsibilidad hacia adentro y hacia afuera del país. El mensaje contrastó con años de retórica confrontativa y dejó entrever un giro táctico frente a la nueva correlación de fuerzas.

Sin embargo, el contexto no dio respiro. Desde Estados Unidos, Donald Trump redobló la presión y dejó en claro que no habrá margen para ambigüedades. “Queremos acceso a todo lo que pidamos: petróleo, carreteras, puentes. Todo lo que exijamos nos lo tiene que dar”, lanzó el mandatario, explicitando sin rodeos la lógica de poder que atraviesa la crisis venezolana.

Presidencia bajo tutela

Mientras Rodríguez hablaba de conciliación, el tablero internacional se endurecía. El gobierno de Suiza anunció la congelación inmediata de bienes vinculados a Nicolás Maduro, sumándose a una batería de medidas financieras que apuntan a aislar al expresidente y a condicionar cualquier intento de recomposición política.

La asunción de Delcy Rodríguez no ocurre en un vacío institucional, sino bajo una presión externa sin precedentes. Venezuela tiene presidenta, pero el margen de decisión real parece estrecho. El poder formal cambió de manos; el poder efectivo, todavía no está claro dónde reside.

Caracas intenta recomponer el orden. Washington marca la agenda. Y el futuro inmediato del país se juega entre la búsqueda de estabilidad y la sombra de una tutela extranjera cada vez más explícita.