CASO $LIBRA: Un año después, la Justicia mira para otro lado

07/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Dos de los implicados del caso $Libra, Javier Milei y Hayden Davis, a un año de la megaestafa, la Justicia mira para otro lado y los imputados siguen moviendo millones. Imagen. Archivo. 
A casi un año del estallido del escándalo cripto $LIBRA, la causa que salpica al entorno presidencial y pone bajo sospecha al propio Javier Milei vuelve a exponer una postal obscena: patrimonios millonarios sin congelar, embargos simbólicos y un tribunal que parece elegido a conveniencia.

En una audiencia ante la Cámara Federal, la querella reclamó lo obvio y lo urgente: que se inmovilicen de inmediato los bienes y activos de los imputados o, como mínimo, que se eleve un embargo que hoy es ridículamente bajo: 36 millones de pesos, una cifra irrisoria frente a un fraude que dejó decenas de miles de damnificados y movimientos por cientos de millones de dólares.

Pero no fue el único reclamo. También exigió que Casación ponga freno a una maniobra burda de fórum shopping, con la que los acusados buscan quedarse con la Sala I de la Cámara Federal, desplazando a la Sala II, que intervenía desde el inicio del expediente. En criollo: elegir jueces a medida para zafar.

Millones que vuelan, controles que no existen

Mientras la querella pide medidas duras, los imputados —el empresario estadounidense Hayden Davis, creador del token $LIBRA; los traders Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, nexo directo con Milei; y Sergio Morales, ex asesor de la CNV— rechazan cualquier restricción patrimonial. Se apoyan en una postura del fiscal Eduardo Taiano, que avaló el escenario actual: sin congelamiento y con un embargo que no duele.

El contraste es escandaloso. Davis admitió públicamente tener en su poder más de 100 millones de dólares “de Argentina”, pero la Justicia le fijó un embargo equivalente a unos 24.000 dólares. Un vuelto. Un gesto simbólico. Una burla.

El congelamiento que duró poco y el dinero que se escapó

En mayo de 2025, la jueza María Servini había ordenado congelar bienes y billeteras cripto de Novelli y Terrones Godoy. ¿Qué pasó? Intentaron burlar la medida y movieron 500.000 dólares antes de que se efectivizara. Aun así, la inmovilización terminó cayendo.

Con el expediente ya en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi —tras un pase de juzgado tan sorpresivo como conveniente—, se levantó el congelamiento y se fijó el famoso embargo de 36 millones. Todo, mientras Davis hablaba de fideicomisos nebulosos y nunca explicados, y los activos digitales seguían circulando sin control.

Jueces a la carta y seguridad jurídica en terapia intensiva

La querella, encabezada por el ahora diputado Juan Grabois, fue contundente: desplazar a la Sala II para que intervenga la Sala I rompe la seguridad jurídica y sienta un precedente peligrosísimo. “La competencia del tribunal de alzada no puede quedar sujeta a las preferencias coyunturales de las partes”, advierten. Traducido: esto es manipulación judicial lisa y llana.

Además, remarcan que aplicar criterios clásicos de embargo a una megaestafa con criptoactivos, altamente volátiles y fáciles de transferir, es garantizar que la plata desaparezca. Sin prohibición de innovar, dicen, el decomiso es una ficción.

Un fraude que explotó desde la Casa Rosada

El 14 de febrero se cumplirá un año desde que Milei promocionó $LIBRA en redes, disparando su valor para que minutos después se desplomara. El resultado: unas 40.000 personas perjudicadas. Luego, el Presidente dijo que “no estaba interiorizado”. Demasiado tarde.

Investigaciones periodísticas revelaron que, en el lanzamiento, Novelli y Terrones estaban con Davis en Dallas, mientras Milei hablaba con ellos. Hubo transferencias millonarias, visitas reiteradas del empresario a la Argentina y reuniones con el mandatario. Nada de eso fue aún analizado a fondo en la causa: ni chats, ni celulares, ni flujos financieros completos.

📉 Conclusión brutal: a un año del mayor escándalo cripto del país, la plata sigue suelta, los imputados respiran tranquilos y la Justicia discute qué sala se queda con el expediente. Mientras tanto, las víctimas esperan. Y el poder, otra vez, juega con ventaja.