ADORNI COMPLICADO, PERO LIBRE: IRSA, vuelos VIP, dólares y hoteles de lujo

22/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: IRSA, vuelos VIP, dólares en efectivo y hoteles de lujo complican a Adorni en una causa que ya huele a indagatoria. Manuel Adorni. Imagen: NA. 
El blindaje político empieza a resquebrajarse. Mientras el Gobierno intenta sostener el relato de austeridad y “casta cero”, la situación judicial de Manuel Adorni se vuelve cada día más explosiva. Ahora apareció un dato demoledor: la estadía familiar del funcionario en el exclusivo Hotel Llao Llao de Bariloche fue reservada por un empleado del poderoso Grupo IRSA, el conglomerado del magnate Eduardo Elsztain, uno de los empresarios más cercanos al presidente Javier Milei.

La revelación cayó como una bomba en Comodoro Py. El viaje, realizado entre el 20 y el 25 de junio de 2024, tuvo un costo millonario: casi cinco millones de pesos solo en alojamiento, más otros 2,4 millones en excursiones, gastronomía y gastos adicionales. A eso se suman pasajes aéreos por más de 1,7 millones. El dato más comprometedor no es el lujo, sino el circuito del dinero: la reserva fue gestionada desde IRSA y el pago apareció recién tres meses después mediante un depósito en efectivo. Hasta hoy, nadie pudo explicar quién puso la plata.

La sospecha que crece en la fiscalía es devastadora: si la estadía fue un “regalo” del entorno empresario ligado al oficialismo, el caso podría encuadrarse como dádivas a un funcionario público. Y no se trata de cualquier empresario. Elsztain no solo es uno de los dueños del Llao Llao: fue uno de los principales respaldos económicos y políticos de Milei antes de llegar al poder. También es propietario del Hotel Libertador, donde el actual presidente vivió durante la transición y desde donde se diseñó buena parte del polémico DNU 70/2023.

El entramado alrededor del empresario es gigantesco. Maneja shoppings, bancos, desarrollos inmobiliarios, empresas agropecuarias y negocios mineros multimillonarios. Su nombre apareció además en los Panamá Papers. Ahora, su grupo quedó oficialmente conectado a uno de los viajes más cuestionados del hombre que debería coordinar el funcionamiento del Gobierno.

Pero el escándalo no termina ahí. Los investigadores creen que los viajes son apenas la punta del iceberg de un patrimonio que no cierra por ningún lado.

La fiscalía analiza más de quince viajes realizados por Adorni y su entorno familiar. Aruba, Madrid, Nueva York, Punta del Este, Gualeguaychú y Bariloche aparecen en el radar judicial. En varios casos se detectó el mismo patrón: pagos en efectivo, gastos en dólares y movimientos difíciles de justificar con un sueldo estatal.

El viaje familiar a Aruba encendió otra alarma. Allí se pagaron vuelos premium y hoteles de lujo en efectivo por más de 14 mil dólares. También quedó bajo análisis el viaje de Bettina Angeletti a Madrid con amigas y un regreso desde Nueva York en primera clase, por más de cinco mil dólares.

El capítulo más delicado es Punta del Este. El traslado en avión privado durante el fin de semana largo de carnaval habría sido financiado por Marcelo Grandío, exconunicador de la TV Pública y amigo personal del funcionario. El costo del vuelo rondó los 9 mil dólares. La Justicia investiga si Grandío recibió beneficios o contratos estatales durante el actual gobierno libertario. Ya se detectaron seis contrataciones bajo análisis.

En Uruguay, además, Adorni participó de una charla empresarial en la Trump Tower de Punta del Este, un evento exclusivo donde el cubierto costaba mil dólares por persona. Allí compartió escenario con el dirigente uruguayo Rolando Rozenblum, conocido por intentar instalarse como el “Milei uruguayo”.

La situación patrimonial del funcionario es cada vez más comprometida. Según cálculos judiciales y contables, Adorni debería justificar gastos por más de 400 mil dólares, una cifra incompatible con sus ingresos declarados como funcionario. Y eso sin contar préstamos, refacciones y operaciones todavía bajo análisis.

La causa también apunta a las operaciones inmobiliarias. Una de ellas es la compra de una casa en el country Indio Cuá por 120 mil dólares, más gastos de ingreso y remodelaciones que habrían costado otros 245 mil dólares. Entre las reformas aparecen una cascada en la pileta, jacuzzi, climatización y una parrilla de lujo. Todo eso pagado, supuestamente, con fondos que no terminan de explicarse.

La propiedad ni siquiera había sido declarada inicialmente. Recién apareció en una rectificación posterior, cuando el expediente judicial ya avanzaba peligrosamente.

También quedó bajo sospecha la compra de un departamento en Caballito por 230 mil dólares, un valor que no coincide con el mercado inmobiliario. La operación incluyó un esquema llamativo: las vendedoras aceptaron cobrar 200 mil dólares recién a fines de este año y sin intereses.

Como si fuera poco, la fiscalía detectó movimientos en criptomonedas ligados a billeteras atribuidas a Adorni por cerca de 80 mil dólares durante 2024. Tampoco figuraban en declaraciones oficiales.

El fiscal Gerardo Pollicita ya pidió la intervención de organismos especializados en delitos económicos y lavado de dinero. La DAFI, dependiente de la Procuración General, trabaja sobre inconsistencias patrimoniales y cruces financieros. Cuando termine el informe técnico, el siguiente paso podría ser inevitable: exigirle formalmente a Adorni que justifique su patrimonio bajo apercibimiento judicial.

En paralelo, otra amenaza crece silenciosamente: la causa por dádivas, donde interviene el juez federal Ariel Lijo. Allí el escenario es todavía más delicado porque una eventual imputación podría derivar directamente en un llamado a indagatoria.

La tensión aumentó aún más cuando el contratista Matías Tabar entregó su celular a la Justicia. El empresario aseguró que Adorni lo llamó antes de declarar, en lo que podría interpretarse como un intento de influir sobre su testimonio. Ahora los peritos analizan conversaciones, mensajes y documentos vinculados a las costosas refacciones de la casa.

Cada nuevo dato erosiona más el discurso libertario de transparencia y ajuste. Mientras el Gobierno exige sacrificios económicos a la sociedad y repite consignas contra “los privilegios de la política”, uno de sus hombres más visibles acumula hoteles cinco estrellas, vuelos premium, pagos en efectivo, criptomonedas, empresarios amigos y propiedades de lujo bajo la lupa judicial.

La pregunta ya no es si el caso escala. La pregunta es cuánto más puede resistir políticamente Adorni antes de quedar al borde de la indagatoria.