19/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Una madrugada de terror y casas partidas por la mitad en Comodoro Rivadavia tras el derrumbe del cerro Hermitte. Imagen: Web.
Un movimiento brutal del cerro Hermitte convirtió a Comodoro Rivadavia en una ciudad en estado de emergencia. En la madrugada de este domingo, más de 90 familias fueron obligadas a abandonar sus hogares de urgencia luego de que la ladera sur de ese cerro comenzara a deslizarse, provocando grietas profundas, colapsos parciales de muros y techos, y un peligro inminente de derrumbe total de viviendas.
Los barrios Sismográfica y El Marquesado, tradicionalmente construidos sobre terrenos inestables, fueron epicentro de la tragedia. Vecinos cuentan que escucharon ruidos ensordecedores y vibraciones persistentes antes de que la tierra cediera bajo sus pies. En muchos casos las casas quedaron literalmente “abiertas por la mitad”, obligando a las familias a salir con lo puesto, arriesgando incluso sus mascotas y lo poco que pudieron agarrar al huir.
La situación se tornó aún más dramática cuando las infraestructuras de servicios esenciales colapsaron: roturas de cañerías de gas y agua colapsaron bajo la presión del terreno, exponiendo a los vecinos a fugas peligrosas y a un escenario de caos.
Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y la policía debieron intervenir de inmediato, organizando un operativo de evacuación preventiva que desplazó a decenas de familias hacia lugares de contención improvisados, como el club Talleres y el Hotel Deportivo, habilitado como refugio transitorio.
El fenómeno geológico no fue un episodio aislado: especialistas y vecinos habían advertido en semanas previas sobre movimientos irregulares del terreno y fisuras que se ampliaban día a día. Esas alertas, sin embargo, no alcanzaron para evitar que la madrugada se transformara en una pesadilla real.
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia ordenó que la zona permanezca bajo monitoreo constante durante al menos 48 horas y reforzó la seguridad para impedir el acceso a sectores de riesgo, mientras especialistas evalúan la magnitud del desplazamiento y la posibilidad de nuevos movimientos del suelo.
Este nuevo episodio expone la fragilidad de las zonas urbanas construidas sobre laderas inestables, la ausencia de medidas preventivas eficaces y el drama humanitario que sufren cientos de vecinos, que ahora enfrentan la incertidumbre de no saber cuándo ni si podrán volver a sus hogares.






