19/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Web.
Mientras el Gobierno celebra cifras “moderadas” de inflación, la Argentina real se desangra: más del 60 % de los hogares argentinos no llega a fin de mes sin recortar gastos básicos y se ven obligados a apretarse cada vez más el cinturón.
Los números oficiales pueden mostrarse más bajos que en años anteriores, pero en la calle la música suena muy distinta: inflación mensual alta que no se siente como alivio, servicios que se llevan una parte creciente de los ingresos y familias que enloquecen buscando cómo llegar a la próxima quincena.
El “milagro” de la desinflación no existe para la mayoría. Según encuestas privadas, 6 de cada 10 argentinos tuvieron que recortar gastos cotidianos en diciembre de 2025 porque no les alcanzó la plata para terminar el mes sin sacrificios.
¿Qué se recortó primero? El asado con amigos, las salidas a comer, el transporte en taxi o por apps… hasta las bebidas y golosinas quedaron afuera del presupuesto familiar.
La trampa oficial es clara: se publican cifras comparativas de inflación más bajas que años anteriores, pero eso no refleja la inflación real que vive la gente cuando paga luz, gas, transporte, educación y alquileres, que subieron mucho más que el promedio.
Por si fuera poco, más de la mitad de los hogares se endeudó solo para llegar a fin de mes, y cuatro de cada diez no ven mejoras en su situación laboral.
En suma: mientras el Gobierno se frota las manos con porcentajes, el argentino de a pie ajusta cuchillo, cinta y correa para sobrevivir. La baja de la inflación en los papelitos parece más un truco que una realidad compartida por las mayorías.






